Todos los vecinos apreciamos la cantidad de obras públicas que le están cambiando la cara a la ciudad; se están recuperando arterias importantes que utilizan amplios sectores; espacios verdes, etc.
Sin embargo, mientras se realizan estas obras, hay cosas que no pasan desapercibidas, sobre todo para los vecinos más afectados. Y es justamente lo que nos grafican estas fotos enviadas por un vecino de Barrio Azopardo quien señala que la empresa que está repavimentando la zona, deja pilas de escombros que luego forman estanques que no son inmediatamente salvados como se espera.
Estas fotos corresponden a un área sita en Barrio Azopardo, sobre Escaya, entre Oscar Orias y Joaquin Gonzalez.
Cuando esto sucede, estos estanques que con el tiempo se convierten en parte del paisaje, se tornan en focos de infección, malos olores, y caldo de cultivo eficaz para la crianza de moscas y mosquitos vectores transmisores de dengue, zika y chikungunya... sobre todo en la época estival y de lluvias.
¿De que sirven las campañas de concientización y prevención, como el descacharreo, si luego una empresa que debe remediar inmediatamente los efectos de su actividad no lo hacen y, de esta manera, se brinda un mejor espacio de habitat para la reproducción a estos insectos?

















