Jujuy || 25.01.16 || Si bién el Frente Cambia Jujuy, en esta provincia, emerge como un artificio vital que se sostiene tras las elecciones, resultando fundamental para consolidar la autoridad de GM al frente del gobierno; el peronismo busca su renovación.
Es importante destacar que hay un peronismo aliado a GM (FR) y otro derrotado (PJ); sin embargo el llamado a la unidad que viene predicando Carlos Haquim resulta convincente para la gran mayoría de los compañeros jujeños, muchos de los cuales, desde los resabios del FpV hicieron públicas “las autocríticas” y manifestaron que “los responsables de la derrota ya no pueden conducir”.
Si como previamente el PJ, estableció elecciones internas para el 20 de marzo del 2016, las mismas se llevan a cabo, sin proscripciones, ni sanciones discriminatorias supervivientes, con padrones abiertos y libertad de participación; habrá una convergencia plural, sujeta a los principios del justicialismo, como médula de orden para una nueva etapa.
¿El peronismo renovado será oficialista u opositor?
Consideramos que en este sentido, las definiciones y conducta de Sergio Massa sirven para fijar un norte; el ha decidido no participar en las internas del peronismo nacional, pero pone a uno de sus socios políticos como José Manuel de la Sota como referente en la interna; mientras el acompaña a Mauricio Macri, garantizando gobernabilidad, reconociendo que no es parte del gobierno, que es el líder de la oposición.
Es importante resaltar la mirada de Massa ya que en Jujuy Carlos Haquim es su carta principal, con lo cual la mecánica del peronismo de reinvención hace suponer que inexorablemente se emancipará de “Cambiemos”, pero sin dejar de contribuir a la gobernabilidad.
La dinámica política en el futuro cercano se incrementará, el PJ reconstruido absorberá parte del FR en Jujuy, como a casi todos los partidos surgidos como consecuencia del destierro que padecieron; pero la confluencia requerirá posición crítica, coherencia y oposición constructiva; de lo contrario en el 2017, la izquierda recibirá los votos de la decepción y el descontento de las corrientes del peronismo y el radicalismo no contenidas.
Sin dudas hacia adelante, la reforma política que ya se está tratando a nivel nacional, demandará a Jujuy la adhesión en las PASO, donde los partidos no podrán escapar a las internas. Recordemos que en Jujuy hace tiempo que no suceden, ya que había temor que la Tupac Amaru, el movimiento político (FUyO) de mayor capacidad de movilización que había, pudiera intervenir con dirigentes plantados, postergando las intenciones de las cúpulas tradicionales.
Por su parte el radicalismo, que tras la victoria copó todos los resortes del estado, brindando una contención excepcional a sus militantes, seguramente ratificará el liderazgo de GM, aun cuando sea otra la autoridad del Partido. Pero la UCR en el 2017 no puede escindirse del FR, ni del PRO, ya que sola debería superar el 62% para alcanzar 16 bancas, obteniendo la mitad mas uno en la legislatura, objetivo casi imposible, excepto que GM deslumbre a los jujeños.
Lo cierto es que el peronismo esta buscando la Unidad, esta en pleno proceso de renovación, no solo de sus autoridades, sino de su mecánica de trabajo, desde donde surgirán ideas, proyectos, posiciones que enriquecerán la nueva etapa democrática de la provincia de Jujuy.















