Este miércoles 13 de abril se celebra el día internacional del beso. No es una festividad oficial, pero se instauró a partir de un récord de una pareja tailandesa.
No se trata de una festividad oficial sino que se instauró a partir del record batido por una pareja tailandesa que se besó durante 46 horas en un certamen. Lo llamativo es que el record del beso más largo de la historia fue superado por ellos mismos que, la segunda vez, llegaron a besarse durante más de 58 horas seguidas.
1 Reírse
Por más apasionado que sea el beso, siempre hay oportunidad para reírse, para aliviar la tensión ocular o el nerviosismo. Es un buen momento para aliviar tensiones, la tuya y la de él.
Pero no nos quedemos con sólo estos 5 tips, siempre es bueno innovar agregando cosas nuevas. Es importante saber que no es bueno obsesionarse con la respiración ni el aliento. Si acaban de salir de cenar, no puedes pretender el mejor de los alientos, ni tampoco avasallarlo con mentas. Sólo sé cauta.
Y, por supuesto, aunque parezca mentira, también es necesario saber cuándo terminar el beso. Es mejor mantener las cosas en breve, nunca faltará oportunidad para más besos.
2 Varía un poco
Al momento de besar, no dejes siempre los labios y la lengua siempre en el mismo lugar más que por un par de segundos. Si permaneces siempre con lo mismo, el entusiasmo inicial del beso se va esfumando y puede llegar a ser aburrido.
3 Respira
Tómate unos descansos ente beso y beso. Aléjate con regularidad para mirarlo a los ojos, te dará la oportunidad de recuperar el aliento, compartir una sonrisa, y proseguir.
4 Cuidado con la lengua
Que la lengua no sea la estrella del momento, sino los besos. Si el beso con lengua está perfecto y quieres llevarlo a un siguiente nivel, abre la boca un poco más y toca suavemente su lengua con la tuya.
Deja que las puntas “jueguen un poco”, pero no hagas mucho más de eso. No pierdas de vista que el beso no sólo pasa por allí.
5 Comienza con los labios
Lo primero que una persona piensa a la hora de besar, son los labios, y no la lengua. Comienza ligeramente besando los labios, el superior, luego el inferior, con toques suaves y dulces.

















