"Son 1000 pacientes los que ya han recibido atención del Tren Eva Perón, la mayoría de ellos de Caimancito, con lo cual está resultando muy satisfactoria la llegada de los consultorios de atención integral a este lugar de la provincia de Jujuy", manifestó ante medios nacionales Natalia Csigo, Directora Nacional de Dispositivos Territoriales Móviles, dependiente del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación.
La afirmación de Csigo da cuenta que en una sola comunidad casi 1000 jujeños demandaron atención integral, la cual no se brinda desde las unidades sanitarias y hospitales locales; imaginemos entonces cuantos jujeños carecen de la satisfacción del estado en materia de derechos de salud, seguramente mas de la mitad de la población, ya que los servicios públicos son deficientes, y según el INDEC el 54% de los jujeños carece de cobertura social.
El equipo de profesionales médicos del Tren “Eva Perón” permanecerá hasta el 23 de mayo en Caimancito, donde se espera brindar la atención no sólo a quienes se acercan hasta los ocho vagones, sino a través de la atención ambulante por los diferentes barrios, llegando a hogares de familias que no pueden movilizarse.
El Tren está formado por ocho vagones equipados con consultorios oftalmológico, odontológico, de pediatría, ginecología, clínica médica y una farmacia incluida; además de programas de Anses y Pami, la presencia de la Biblioteca Nacional "Mariano Moreno", la Escuela de Cine Enerc y el Cine Móvil.
La atención médica, a cargo de un equipo que se renueva semanalmente, se realiza de lunes a sábado y los turnos se otorgan todos los días de 8 a 8.30 horas.
La próxima parada será en la localidad de Ledesma, donde estará del 24 al 30 de mayo, y luego continuará en La Mendieta, del 31 de mayo al 6 de junio. Luego estará en Perico, entre el 7 y el 13 de junio, y finalmente llegará a Los Lapachos, donde permanecerá desde el 14 al 27 de junio.
El tren que ciertamente rescata a miles de jujeños de la exclusión que propone el débil sistema de salud del gobierno de Jujuy, certifica que Eduardo Fellner ha convertido a la pobreza en un recurso político, ya que sostiene su poder desde una miseria diseñada en un escritorio.
















