La bancada amarilla podría conservar a la mayoría de sus diputados y senadores, aunque integrado por distintas tribus y a riesgo de futuras divisiones. Reunión clave el miércoles en la Cámara Baja

Sin “cogobierno” a la vista, el PRO podría terminar mucho más unido en el Congreso de lo que se preveía hace tres semanas cuando Javier Milei ganó el balotaje. Esto es, “en los papeles”.
Las próximas horas serán clave, sobre todo en Diputados, para tener un primer boceto del mapa parlamentario. El partido amarillo mantendría la integridad como bloque, aunque poblado por distintas tribus. En todos los sectores coinciden, sin embargo, que la configuración de fuerzas que se verá desde el 10 de diciembre sería provisoria.
Este jueves, tanto el Senado como Diputados tienen previsto realizar sus sesiones preparatorias en las que jurarán los legisladores electos el 22 de octubre y en las que se designarán, se prevé, a las autoridades parlamentarias de cada Cámara, una disputa que estuvo y sigue aún marcada por tensiones y dudas.
Pero también quedaría resuelta la conformación de los bloques, que, aunque no está fijado por reglamento, es determinante tanto para discutir lugar entre las autoridades, como en las comisiones y, fuera del congreso, organismos gubernamentales y judiciales.
El miércoles por la tarde, el Frente PRO tiene previsto reunirse en Diputados. Participarían los diputados que continúan en sus bancas y aquellos que ingresan, entre los que están 41 amarillos puros (macristas, bullrichistas y larretistas) y 10 “aliados” (entre los que se encuentran figuras como Ricardo López Murphy o Miguel Pichetto).
De mantener una bancada con 51 legisladores, el Frente PRO sería la segunda minoría de la Cámara, detrás del Frente de Todos/Unión por la Patria, asumiendo que también se mantengan como tal.
El partido amarillo está al borde del quiebre desde la derrota nacional del 22 de octubre, pero por distintas razones. Hace una semana, cuando el jefe del bloque PRO en Diputados, Cristian Ritondo, todavía era candidato a convertirse en el presidente de la Cámara Baja elegido por Milei, la hipótesis era que el grueso de la bancada se integraría a un espacio con La Libertad Avanza.















