Fuerte rechazo de Madrid.Votará mañana lunes la propuesta de los grupos secesionistas que desembocará en una nueva república independiente.
El Parlamento catalán aprobará mañana lunes una resolución, a propuesta de los independentistas con mayoría absoluta, para comenzar el proceso de ruptura que culminará con una república catalana. El contenido más impactante de la iniciativa es que proclama la desobediencia y el rechazo a instituciones españolas, en especial al Tribunal Constitucional, al que consideran deslegitimizado y sin competencias. Además, se insta al Parlamento a cumplir “exclusivamente aquellas normas o mandatos emanados de esta Cámara (el Parlamento catalán) legítima y democrática”. De hecho una ruptura inmediata.
Ante esta instancia judicial superior, el gobierno español de Mariano Rajoy impugnará “un minuto después de adoptada” la propuesta secesionista. El Constitucional se reunirá de urgencia el martes para aceptar el trámite que abre el gobierno, lo que significa la paralización de la medida.
Días después, el Tribunal rechazará seguramente la propuesta rupturista que ya no tendrá ningún valor legal. En caso de que la presidenta del Parlamento catalán decida ignorar la autoridad del Alto Tribunal, este está capacitado para declarar su inhabilitación del cargo. La misma medida se aplicará contra todo funcionario del Parlamento, del gobierno o de la administración regional que desobedezca las decisiones del Constitucional.
La propuesta que llama a desobedecer la legislación y las instituciones españolas fue aprobada por la coalición Juntos por el Sí que integran los partidos Convergencia Democrática, liderada por Artur Mas, presidente de la Generalitat (gobierno catalán) y Esquerra Republicana. Estas apoyados por Candidatura de Unidad Popular (CUP), una alternativa asamblearia de izquierda radical, secesionista, anticapitalista y feroz enemiga de que Artur Mas sea investido como presidente del nuevo gobierno catalán por su política económica de recortes, insensibilidad social y, especialmente, porque hacen al político secesionista responsable por los graves casos de corrupción que envuelven a su partido y a la familia Pujol.
El proyecto rupturista, que aprobará el Parlamento, es tan controvertido que seis de los doce concellers (ministros) del gobierno de Artur Mas están en contra por considerarlo desmesurado. “La proclama implica una ruptura de hecho con la legalidad española, una alternativa que no estaba prevista en el programa de Juntos para el Sí”, advirtió un dirigente socialista, el principal partido de oposición en Cataluña.
El proyecto insta a la desobediencia civil y planea iniciar en 30 días los trámites para el proceso constituyente en primer lugar con un nuevo Servicio de Seguridad Social y una Hacienda Pública catalana que recibirá los aportes de los ciudadanos que dejarán de pagar al fisco español. También se ha añadido a la proclama un “anexo de desobediencia social” para activar, por ejemplo, una “ley de pobreza energética” y no aplicar la nueva ley de enseñanza, la ley Mordaza de seguridad pública y otras normativas legales del Estado.
Este fin de semana se agregó al orden del día iniciar la sesión de investidura del nuevo gobierno catalán a las 17 horas por iniciativa de Juntos por el Sí. Sucede que esta coalición lleva a Mas como nuevo titular de la Generalitat pero no cuenta con los votos suficientes para la mayoría absoluta. Para ello requiere los sufragios legislativos de la CUP, radicales de izquierda, que apoyarán la proclama de ruptura pero se niega a sustentar a Mas. Todas las negociaciones han fracasado. Según La Vanguardia, Mas estaría decidido a convocar a nuevas elecciones para marzo del año que viene. Ya han pasado 43 días desde las elecciones y los independentistas no consiguen formar gobierno. Todas las concesiones políticas, que bordean la ruptura inmediata con España, se han realizado para convencer a la CUP, que se niegan a ceder. Cualquier candidato menos Mas.















