El bombardero furtivo B-21 Raider parece tener el potencial de revolucionar la Fuerza Aérea de Estados Unidos, a pesar de que todo lo que tenemos actualmente son renders de artistas y un montón de especulaciones bienintencionadas y bien informadas. Y por razones obvias, eso aterroriza a China y a Rusia.

La Fuerza Aérea de los Estados Unidos (USAF, United States Air Force) está difundiendo en las últimas semanas algunas informaciones detalladas de su próximo bombardero furtivo, el B-21 Raider. Se ha hecho mención en distintos ámbitos de que habría uno o dos de los prototipos iniciales en una fase muy avanzada de pruebas -se realizarían desde las instalaciones californianas de Palmdale- que podrían incluir incluso ensayos en vuelo, un proceso que podría hacerse público para intentar frenar a la llegada del Xian H-20 chino que podría ser su máximo oponente a la hora del dominio furtivo de los cielos.
Es su fabricante, Northrop Grumman quien ha difundido algunos detalles interesantes del bombardero B-21. Uno de ellos se refiere a los cambios introducidos en su concreción y diseño para, manteniendo unos altísimos niveles de baja observabilidad (LO, Low Observable) que harían especialmente difícil su detección mediante sensores radar y térmicos clásicos, ser la plataforma fácil de mantener que la USAF requiere.
Su antecesor, el B-2 Spirit del mismo fabricante, ha requerido mucho esfuerzo técnico y económico a la hora de preservar su integridad stealth.

Para que conste, el avión recibió el nombre homónimo de los Doolittle Raiders de la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, el B-21 Raider, que podría ser el descendiente directo del bombardero furtivo original, el B-2 Spirit, es aparentemente la próxima gran novedad en la tecnología de los bombarderos furtivos, y la Fuerza Aérea de EE. UU. está aparentemente dispuesta a arriesgarse (vamos, deberías haber visto ese mal juego de palabras venir desde una milla de distancia, incluso con la invisibilidad furtiva). suponiendo que la representación del artista sea una guía fiable, al menos. Examinemos la viabilidad del proyecto y los detalles conocidos con más detalle.
Uno de los elementos más relevantes que ahora se conocen es que se ha eliminado la necesidad de tratamientos típicos entre misiones, por lo que el Raider será capaz de volar cada día. En el rediseño de los tratamientos exteriores aplicados al fuselaje buscando que la imagen radar que produce sea bajísima se cuenta con la ventaja de que el material usado es muy resistente y hasta resilente respecto a pequeños daños que pueda sufrir en el devenir de sus vuelos, sabiendo con precisión cuáles de esos defectos en realidad suponen una perdida de prestaciones que pueda ser significativa.

Se han previsto, medido y valorado cada una de las posibles afectaciones a su parte exterior para tener información precisa sobre cómo y cuándo hay que actuar; será de apoyo el sistema virtual HIVE (Highly Immersive Virtual Environment) aplicado a iniciativas de transformación digital.
Esas valoraciones son positivas para el área de mantenimiento, pues se reducen notablemente las intervenciones y los costes, ampliándose el tiempo entre las actuaciones que tengan que implementarse y, a la vez, requiriéndose infraestructuras más económicas. Fruto de esa exigencia menor sería el nuevo modelo de hangar de protección, abierto en sus costados y poco complejo en su estructura, que se está evaluando en la Base Aérea de Ellsworth. Es sumamente simple.
Se aplicará también en el B-21, del cual ya se ha señalado que no tendrá versiones mejoradas -los característicos block-, un sistema de misión abierto (OMS, Open Mission System) con un software adaptable a las necesidades que en el campo de batalla futuro puedan ir surgiendo y que permitirá introducir nuevas capacidades y sistemas de armas de forma más rápida.
La USAF plantea comenzar en los próximos años la recepción de los primeros de un total de cien bombarderos B-21 que irán destinados a las bases de Ellsworth, Dyess o Whiteman, aunque algunas fuentes ya hablan de incorporar hasta doscientos. (Octavio Díez Cámara).















