Las medidas de fuerza responden a la negativa del gobierno a resolver los planteos generales y particulares de los estatales, y en rechazo a las imposiciones en los ofrecimientos salariales del 6 %(agosto) y del 4 %(octubre).
El Gobierno ya dio por clausurada la agenda con los trabajadores, desconociendo que existen múltiples reclamos y necesidades, por eso los gremios repudian la costumbre anti dialoguista con la que el Gobierno viene actuando. La política salarial y laboral del Gobierno se reduce a dar sus números y no ofrecer ninguna instancia de diálogo o acuerdos con los que se avance en mejorar los sueldos devorados por la inflación y la devaluación de nuestra moneda.
Tras el multitudinario plenario del Club Cuyaya, realizado el pasado 3 de agosto, los gremios estatales del Frente Amplio Gremial –FAG- resolvieron:
-Ratificar la unidad de los frentes gremiales en el marco de priorizar la necesidad del conjunto de los trabajadores.
-Mantener un plan de lucha unificado, conscientes de que el ajuste los estamos pagando los que menos tienen.
-Ratificar el pliego de reclamos presentado a los funcionarios con los cuales reivindicamos el rol del trabajador del estado y permiten avanzar en mejoras salariales y laborales.
-Iniciar un plan de lucha con paro y movilización el 10 de Agosto.















