La iniciativa apunta a reducir el consumo eléctrico y adecuar la hora oficial al ciclo solar.

El Congreso nacional se prepara para debatir este miércoles una propuesta presentada por el diputado mendocino Julio Cobos, que busca atrasar en una hora el horario oficial, pasando de GMT -3 a GMT -4. De prosperar, el cambio implicaría un regreso al huso que rigió en el país durante buena parte del siglo pasado.
El argumento central de la iniciativa es que la actual franja horaria genera un desfasaje con la luz solar, lo que obliga a un mayor uso de iluminación artificial y repercute tanto en el consumo de energía como en la organización social. Según Cobos, “Argentina no está alineada con el huso horario que le corresponde, y esto provoca diversos inconvenientes”.
El proyecto cobra relevancia en medio de un contexto energético mundial complejo, con precios del gas, el petróleo y el carbón en alza por la guerra en Ucrania y la inestabilidad en Medio Oriente. En ese marco, la propuesta apunta a optimizar el uso de recursos y mejorar la eficiencia energética.
La iniciativa cuenta con sustento científico. Investigaciones de la doctora Andrea Pattini, directora del Instituto de Ambiente, Hábitat y Energía del CONICET Mendoza, sostienen que un horario más ajustado al ciclo natural de luz reduciría el consumo eléctrico, especialmente en la tarde, al aprovechar mejor las horas de claridad durante la mañana.
Otro aspecto que resalta el proyecto es la posibilidad de coordinar horarios con los países del Mercosur, en especial con Brasil, para facilitar las operaciones bancarias, financieras y de transporte, que suelen complicarse por la diferencia horaria.
De aprobarse, el cambio generará un impacto inmediato en la vida cotidiana: El retraso de una hora afectará el inicio de la jornada laboral, modificará los horarios escolares y exigirá una adaptación de los servicios públicos. Aunque la adaptación inicial puede resultar incómoda, experiencias internacionales muestran que a mediano plazo se estabiliza y produce beneficios en términos de ahorro energético.
El debate parlamentario definirá si próximos pasos sobre la hora oficial en Argentina. Mientras tanto, la discusión se instala con fuerza tanto en el Congreso como en la agenda pública, anticipando ajustes que podrían modificar la rutina nacional después de muchos años de estabilidad en la definición horaria















