El tipo de cambio paralelo supera a las cotizaciones financieras y presenta su valor más alto desde la crisis de julio; en la semana avanzó $16

El verano arranca con un recalentamiento de los dólares libres. El combo de una fuerte emisión monetaria en las últimas semanas, un tipo de cambio turista que ya supera los $360 y una inflación que roza los tres dígitos, hizo que los tipos de cambios libres vuelvan a tender hacia el alza y alcancen los valores nominales más altos que se tengan registros.
Hoy, las miradas están puestas en el dólar blue. En las cuevas de la City porteña, los billetes verdes se venden en la informalidad a $337. Es una escalada de $7 frente al cierre anterior (+2,1%), luego de haber subido otros $5 en la jornada previa. En total, a lo largo de la semana avanzó $16 (+4,9%).
Para encontrar una cifra similar hay que remontarse a mediados de julio, cuando la Argentina transitaba una crisis política-financiera tras la renuncia del entonces ministro de Economía, Martín Guzmán. En aquel entonces, el paralelo marcó un récord nominal de $338. Si bien hoy se encuentra a tan solo un peso de distancia, en los últimos seis meses la inflación licuó ese valor y la cotización actual es más baja en términos reales.
Los tipos de cambios financieros también abren la jornada en alza. El dólar MEP, que permite la dolarización pese al cepo cambiario, se negocia en el mercado de capitales a $330,35. Es un avance de $6 frente a la jornada previa (+1,9%), marcando la cotización nominal más alta que se tenga registro para ese tipo de cambio.
El contado con liquidación (CCL) aparece en pantallas a $335,96, $2,50 más que ayer (+0,7%). Esta herramienta se volvió popular cuando el Gobierno endureció las restricciones a las importaciones, ya que permite girar las divisas a una cuenta bancaria fuera de la Argentina.
Desde la consultora Equilibra señalaron que en diciembre el Banco Central (BCRA) deberá emitir una gran de pesos por cuatro razones fundamentales: el dólar soja, el financiamiento del déficit fiscal, el pago de intereses de pasivos remunerados (Leliq) y la recompra de bonos soberanos en pesos en el mercado secundario. Así, el año cerraría con una base monetaria por encima de los $5 billones (4,8% del PBI en el cuarto trimestre del 2022) y el stock de pasivos remunerados del Banco Central en los $10,3 billones (9,5% del PBI del cuarto trimestre).
“Si tomamos en cuenta la estrecha relación entre la base monetaria ampliada y el contado con liquidación que arrojan los datos en años de cepo cambiario, la cotización tendencial se ubicaría en torno a los $392 hacia fin de año. No significa que el CCL vaya a ubicarse en estos niveles, pero da cuenta de los riesgos que supone la emisión en un contexto de debilitada demanda de pesos (presiones cambiarias/financieras)”, remarcaron.
El tipo de cambio paralelo, cuya cotización se ve limitada por los controles que mantiene vigente el Banco Central, se vende a $174,87 (+0,2%). Al contrastar con el dólar blue, la brecha entre ambos valores se expande hasta un 92%.














