
La secretaria señaló que por encontrarse en un lugar muy alejado sin caminos carreteros, los alimentos deben ser llevados a lomo de mula hasta la escuela, no así las carnes que por no resistir más de doce horas de viaje, se compran a través de un proveedor a familias de la zona.
La funcionaria aclaró que por sus características, la escuela de Loma Larga dicta clases veinte días y se descansan diez, debido al tiempo y a las dificultades que plantea el acceso al lugar.
Destacó también que los proveedores, eventualmente, deberían informar a los directores que dejarán de prestar el servicio con por lo menos diez días de antelación y que los directores deben hacer saber inmediatamente esa situación a sus superiores por la vía correspondiente.














