El mandatario norteamericano dijo que priorizará el TLC con Argentina por sobre el Mercosur. Milei vuelve a Washington el próximo 19 y espera reunirse con su colega.

La orden de Donald Trump de imponer aranceles del 25% a todas las importaciones de acero y aluminio que entren a los Estados Unidos es también un golpe a los planes de Javier Milei de firmar un acuerdo de libre comercio tradicional a nivel bilateral con su aliado.
Milei que vuelve a viajar a Estados Unidos el 19 de febrero. Está invitado a participar de una Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC). Hasta el momento, Milei consiguió dos cálidos pero breves encuentros con Trump -uno siendo este candidato y otro ya electo presidente-, pero ahora el canciller Gerardo Werthein tiene el desafío de conseguir una bilateral.
Si Trump no hace excepciones con los países amigos o aliados -"los que respetan las leyes", afirman en Washington-, no habría mecanismo alguno por el que Argentina pueda firmar un TLC con Estados Unidos como el que busca Javier Milei. Podría haber otros acuerdos. Pero especialistas consultados también especulan con que el costado pragmático de Milei podría en realidad estar siendo un guiño a lo que en realidad necesita su gobierno: un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario que le represente al fisco argentino dinero fresco.

A diferencia de los empresarios argentinos que tomaron la noticia con alarma y estudian cómo será el impacto de la orden ejecutiva emitida el lunes 10 por Trump -la que impone aranceles en el mercado estadounidense-, Milei se mostró despreocupado por el anuncio de Trump de que restringirá con recargos la entrada de esos dos productos centrales a su país.
Si bien su objetivo es enfrentar la competencia global de China, afecta a Canadá, Brasil y México primero y en la Argentina golpea a exportadoras de aluminio como Aluar, y de acero, como Techint. En una de las entrevistas que concedió el lunes, Milei reiteró que su prioridad era la de acordar con Estados Unidos y que por eso le estaba reclamando al Mercosur que cada país “pueda ir y negociar tratados de libre comercio”.
Ello no se puede hacer y ya se le ha dicho al mandatario. Argentina no se puede ir del Mercosur por orden del Presidente. Al bloque se entró con ratificación del Congreso y se sale también con aprobación parlamentaria.
Lo que sí puede ocurrir, como está ocurriendo ahora, es que el Gobierno decida no acompañar o bajar el nivel de actividad en el bloque para seguir presionando en favor de cambiar la normativa vigente, la decisión 32/00 por la que, para firmar un acuerdo de libre comercio, deben aprobarlo todos o ninguno.
Lo intentó Uruguay para firmar acuerdos con otros países y no lo apoyaron. Ahora, traído a Buenos Aires por pedido la secretaria general de la Presidencia Karina Milei, para que le dé "una mano" a Werthein, el embajador Luis Kreckler -cuyo cargo formal es el de cónsul general en San Pablo- está abocado a "contener" el peleadísimo ámbito diplomático y pensar cómo se puede firmar un TLC con Estados Unidos.















