Carlos Casamiquela ya se fue de Jujuy, y en Perico siguen esperando la confirmación de Proyecto de Cuenca Lechera (5 millones) y de la Planta de Estevia (2,7 millones); con fuerte generación de empleo, pero abrieron otro de menor impacto laboral, con una inversión doscientas veces superior.
04.12.2014 || Si en la campaña 2015 hay un éxodo a otras fuerzas políticas, no será por falta de vehículos electorales, sino por el hartazgo de la burocracia K que esta diseñada definitivamente para aniquilar la cultura del esfuerzo y la producción ya que se encargan sistemáticamente de frenar la actividad privada, promoviendo apenas la supervivencia minifundista en caso de la agricultura, como pequeñas avances en acopios microregionales sin dar paso a la industrialización definitiva.
De esta manera, en los Perico siguen ahogados los proyectos que la mayoría de la región espera, la Cuenca Lechera es uno de estos objetivos, como también la Planta Procesadora de Estevia.
Desde los ámbitos provinciales e incluso el propio Ministro Carlos Casamiquela recomendó mas diversificación, sin embargo carpeteo el proyecto periqueño.
La provincia tampoco hace mucho por dar una verdadera promoción al Parque Industrial de Perico, ya que durante todo el año legislativo no se ocuparon de sancionar ninguna ley de fomento para parques industriales, ni un programa de atracción de capitales. Menos aún se ocuparon de gestionar la recuperación de las zonas francas (Puna y Perico).
Sin duda, el enfoque es buscar votos, realizando asignaciones de subsistencia en emprendimientos familiares, los cuales no poseen proyección industrial, contribuyendo de esta manera a enfriar exportaciones, evitar apertura de nuevos mercados, evitar el corrimiento de las fronteras agropecuarias internas, controlando solo los comodities necesarios para evitar la recuperación de las economías regionales, manteniéndolas frezadas; es la política definida, que contradice los objetivos de desarrollo que alguna vez se trazaron las generaciones de políticos jujeños, que proyectaron la integración de la provincia en un sistema global para el crecimiento de Jujuy, hoy ultrajados en sus visiones.
Cuando se trata de mantener el modelo, “evitar el desarrollo” y anclar en el populismo del consumismo básico, los jujeños pierden, aún los del palo.















