El plan es ganar tiempo hasta la cosecha gruesa para avanzar con la eliminación del cepo. Sin embargo, corre peligro, en caso de que se produzca un salto de los dólares financieros y vuelva a aumentar la brecha cambiaria.

Las medidas relacionadas con el mercado cambiario conducen con claridad al objetivo de juntar dólares lo más rápidamente posible. El dólar de $ 800, que implica un salto importante respecto al tipo de cambio de aproximadamente $590 que venían percibiendo los exportadores, busca que se produzca un aluvión de liquidaciones en las próximas semanas.
No había muchas alternativas a la devaluación y se hizo como aconsejaba el manual: en el arranque de la nueva gestión, que es cuando todavía hay capital político para tomar medidas poco populares.
El “sinceramiento” del tipo de cambio oficial, tal como lo denominó el propio ministro de Economía, sería solo el primer paso de una estrategia más ambiciosa. En la hoja de ruta aparece la unificación cambiaria como objetivo en el corto plazo
Además, la indicación que el “crawling” o ajuste mensual será de 2% busca profundizar en la misma dirección.
El peligro es que el tipo de cambio se vuelva a atrasar, por lo que a los exportadores les convendría liquidar lo antes posible.
A su vez, con el salto del dólar tarjeta a casi $1.300, el Central dejará de perder reservas por turismo justo en los meses de verano. Ahora, será más negocio pagar los pasajes y los gastos en el exterior directamente en dólar billete.
El resumen de la tarjeta, dado los nuevos valores, también seria conveniente pagarlo en dólares por gastos en el exterior o pagos de servicios que se facturan en dólares, como sucede con algunas cuentas de streaming.















