Y es que es un peligroso circuito el bajar o subir aquella arteria sin que los amortiguadores del vehículo sientan sensiblemente el fuerte desnivel entre los bordes de las placas levantadas en aquella calle. Los talleristas del rubro están contentos ante la fuerte demanda de roturas o cambio de amortiguadores, los conductores reniegan cada vez que deben pasar por el lugar
















