La diputada provincial Isolda Calsina busca promover, mediante un proyecto presentado ante la Legislatura, la protección de la Plaza Belgrano de la capital jujeña y el espacio público circundante. Dicha iniciativa plantea su declaración como sitio histórico provincial y, al mismo tiempo, el impedimento de ocuparlo por personas que, aún en ejercicio de sus derechos, priven del tránsito o del goce de la libertad de circulación al resto de la población.
Con la implementación de estas medidas, la Plaza Belgrano deberá convertirse en un símbolo de la convivencia pacífica de los jujeños, de respeto a la diversidad y un espacio común, de encuentro y expresión de ideas y pensamientos en paz y libertad – señaló la legisladora- Teniendo en cuenta que, el ejercicio de la libertad de expresión y del derecho de protesta se han visto desbordados hacia hechos violentos y daños materiales, pero sobre todo, causando un incalculable daño moral a los valores que representa para los jujeños el lugar citado.
Se considera que se ha dejado de lado la historia ligada a la vida institucional y popular expresada alrededor de dicho espacio, por lo que es necesario rememorar el rol ocupado por el mismo, el cual desde su fundación por Francisco de Argañaras y Murguía en 1593, ha sido escenario de actividades sociales, cívicas, religiosas y comerciales. Asimismo, fue espacio de luchas entre enviados reales y poblaciones originarias, resistencia y sublevaciones.
Calsina destacó el hecho de que la Plaza Belgrano haya sido el lugar donde el General Manuel Belgrano logró reunir al Ejército del Norte y al Pueblo Jujeño para jurar lealtad a la Bandera. Por lo cual en 1906 fue erigido un monumento destinado a perpetuar su memoria y a simbolizar su legado al pueblo de Jujuy. El proyecto propone que el Poder Ejecutivo Provincial, por intermedio del Ministerio de Gobierno y la Policía de la Provincia, velen por el resguardo del patrimonio físico y cultural del sitio histórico y se implemente la señalización adecuada que ponga en valor al mismo. Preservando la Plaza Belgrano y el espacio público que constituye su entorno, los cuales en los últimos años han sufrido incontables protestas callejeras, que ocuparon a la Plaza como lugar de acampe, mancillando el monumento al Gral. Belgrano, pisoteando jardines y dañando plantas, realizando decenas de detonaciones de bombas y quemado gomas en las adyacencias.















