Cada vez son más los que desembarcan en la Argentina huyendo de la guerra que azota a su nación y de las complicaciones que generaron las decisiones del presidente Vladimir Putin en la vida diaria de los habitantes. Más de 15.000 rusos entraron al país en el último medio año, en busca de nuevas posibilidades y documentación.

Cada vez más gente llega a Buenos Aires desde Rusia, escapando de la guerra que se vive allá. Según estimaciones, más de 15.000 rusos entraron al país en el último medio año, en busca de nuevas posibilidades y documentación.
Una vez que tienen un hijo en la Argentina y luego de residir dos años en el país, los oriundos de esa nación obtienen la ciudadanía argentina, que les permite tramitar los papeles para entrar a Europa o residir en otros lugares. La búsqueda de nuevos horizontes es ansiada por muchos, teniendo en cuenta que, tras la declaración de guerra contra Ucrania, el pasaporte ruso y las residencias en el extranjero comenzaron a ser denegados por muchos países.
"Aquí en la Argentina encontramos un país de posibilidades y una manera de vivir tranquilos, sin el temor de ser llamados a la guerra", le aclara a NOTINOR.COM Svetlana, llegada hace menos de un mes al país.
Es que muchos jóvenes profesionales y madres primerizas buscan huir del llamado a la guerra y de instalarse en la frontera con Ucrania. "Buscamos un nuevo empezar y garantizarle a nuestra familia un futuro seguro y de tranquilidad", declara Vladislav, joven ingeniero en informática, que ingresó a la Argentina hace tres meses y medio.
"Nos gusta el confort y la tranquilidad de un país donde no hay guerra", se suma a los dichos de los otros expatriados Aksana, otra joven profesional rusa. Como ella, la mayoría emigra con ahorros, para asegurarles a sus familiares con los que vienen un nuevo inicio en tierras argentinas. El resto son jóvenes que dejan todo y vienen a buscar trabajo.
Muchos jóvenes profesionales y madres primerizas buscan huir del llamado a la guerra y de instalarse en la frontera con Ucrania.
En ese sentido, varias empresas ya le están abriendo las puertas a profesionales rusos. Tal es el caso de la compañía energética Axion Energy, que ya incorporó a un grupo de 15 jóvenes en el área de informática. De acuerdo a las fuentes consultadas, una las grandes barreras que enfrentan es el idioma, aunque aclaran que logran manejarse bien con el inglés, mientras buscan adquirir un mejor manejo del español.
El aumento de la inmigración rusa se da tanto en la Provincia y la Ciudad de Buenos Aires como en otros puntos del interior, en localidades del sur, como Bariloche y San Martín de los Andes. Los recién llegados buscan armar una nueva comunidad con potencial de crecimiento y de aportar conocimientos y habilidades a la Argentina, a pesar de las barreras interculturales.
Cabe aclarar que así como muchos rusos eligen a la Argentina porque la consideran una nación tranquila en términos de conflictos bélicos, son cada vez más los argentinos que dejan el país para irse a vivir a otros lugares con una economía más estable, con perspectivas de crecimiento y reglas de juego claras.















