Superaron la barrera policial y subieron la rampa que da acceso al techo de los edificios de la Cámara de los Diputados y del Senado, y los jardines del Planalto y los Tribunales. Piden una intervención militar para derrocar a Lula da Silva.

Cientos de seguidores del ex mandatario brasileño Jair Bolsonaro invadieron este domingo el predio del Congreso Nacional en Brasilia, en una manifestación que pide una intervención militar para derrocar al presidente Lula da Silva. El grupo, que defiende tesis golpistas, superó una barrera policial y provocó destrozos.
Los manifestantes subieron en la rampa que da acceso al techo de los edificios de la Cámara de los Diputados y del Senado, y algunos entraron dentro de la sede legislativa.
Después, avanzaron hasta la Praça dos Três Poderes, donde se produjo un enfrentamiento, y se dirigieron al Palacio de Planalto, donde entraron en una parte del complejo y colgaron una bandera brasileña en una ventana. Más tarde, se encaminaron al Supremo Tribunal Federal, donde llegaron a una zona de seguridad.
Las impactantes imágenes muestran una marea humana ocupando el techo de los edificios, pero también los jardines adyacentes. Los extremistas, en su mayoría con camisetas amarillas y verdes y banderas de Brasil, también atacaron algunos vehículos de la Policía Legislativa, que brinda seguridad al Congreso.
También destruyeron barreras de protección y, armados con palos, enfrentaron a los agentes que intentaron contener, sin éxito, la entrada de los manifestantes, que se habían concentrado frente al Cuartel General del Ejército, en el centro administrativo de Brasilia, hasta que la marcha devino en incidentes.

En las afueras de la sede de la Corte Suprema, los manifestantes rompieron los ventanales, con piedras y objetos contundentes. Pintaron con grafittis las paredes exteriores de color blanco y por el humo en el interior, producto de bombas de estruendo, se activaron los sensores contra incendios.
En las afueras, en la plaza, donde todavía se concentra una multitud de manifestantes, un policía fue agredido mientras montaba su caballo. Los bolsonaristas lo agredieron con palos y al corsel. Mientras intentaba encima del animal, fue sujetado de su ropa y arrojado al suelo. Aún la Policía, ni el ejército pudo controlar a las personas.
Lula, que asumió la Presidencia de Brasil el pasado 1° de enero, se encuentra este fin de semana de viaje en la ciudad de Araraquara, en San Pablo. El ministro de Justicia de Brasil, Flávio Dino, afirmó que “no prevalecerá” la voluntad de los bolsonaristas radicales que invadieron las sedes del Ejecutivo, del Legislativo y del Tribunal Supremo.
En un mensaje de Twitter afirmó que “va a haber refuerzos” policiales y que las fuerzas que están disponibles “están actuando”. “Este intento absurdo de imponer la voluntad por la fuerza no va a prevalecer. El Gobierno del Distrito Federal (de Brasilia) afirma que habrá refuerzos. Y las fuerzas de las que disponemos están actuando. Estoy en la sede del Ministerio de Justicia”, aseguró.
















