El Presidente se encuentra negociando con el Gobierno Chino la llegada de su vacuna contra el coronavirus a nuestro país, la principal traba sería el precio tres veces más caro que la Sputnik-V.

Las negociaciones con los distintos laboratorios que fabrican vacunas contra el coronavirus continúan evalúandose día a día. Ante el retraso en la producción rusa de la Sputnik-V, el Gobierno argentino busca cerrar un enorme con el gigante asiático para la compra de 30 millones de dosis. El plan del Ejecutivo Nacional es hacer una primera compra de un millón de vacunas antes de desembocar de lleno en el lote mayor, sin embargo el principal problema sería el precio ya que la dosis china cuesta tres veces más que la rusa.
Por ello el presidente Alberto Fernández se encuentra negociando con su par de China, Xi Jinping, un acuerdo que pueda ser funcional para ambas naciones. Mientras esto ocurre, el Gobierno también se encuentra presionando a AstraZeneca para que empiece a entregar vacunas y continúan las negociaciones con la Federación Rusa para apurar el nuevo envío de la Sputnik-V.
De acuerdo a las versiones vertidas por distintos portales nacionales, Fernández ya habría logrado que Xi bajara el precio de cada vacuna (30 dólares por unidad) y que desembocaría una entrega urgente de un millón de dosis en febrero (dos dosis, una vacuna). Pero desde el continente asiático exigirían que se abone cada uno de los cargamentos antes de su salid desde Beijing.
Por ahora todo se mantiene como un secreto de Estado que podría hacerse público en las próximas horas pese a que la secretaria de Acceso a la Salud, Carla Vizzotti, desmintió recientemente que el Estado tenga ya un contrato firmado con China. Sin embargo, trascendió que el Gobierno espera a tener todo en orden antes de hacer cualquier tipo de anuncio.
Hasta que Ginés González García, ministro de Salud de la Nación, no destrabe esa cláusula contractual, las vacunas chinas no llegarán a Ezeiza. Y eso podría ocurrir el próximo miércoles, si el CEO de Sinopharm no agrega otro condicionante al acuerdo comercial que se negocia contra reloj entre el Ministerio de Salud y la principal compañía farmacéutica del régimen comunista.
Con información de Página 12 e Infobae.















