El mediodía y el macrocentro salteño se vieron sorprendidos ayer por un llamativo y espectacular operativo de la Policía Federal Argentina, que detuvo en la intersección de Olavarría con San Juan y San Martín, a dos autos con ocho ocupantes, en una operación tipo comando que sorprendió por su eficacia y velocidad. Tras la voz de alto y apuntados por armas, los ocupantes de los dos vehículos, un Chevrolet blanco y un Clío gris, descendieron y tras un largo cabildeo. Entregaron sus armas, handys y credenciales, pero nunca fueron esposados, según testigos.
Luego, según informantes, llegaron altos jefes de la Policía de la Provincia, quienes no quisieron brindar ningún detalle de lo que estaba sucediendo.
Muchas versiones comenzaron a tejerse en esas arterias cortadas al tránsito por el procedimiento federal. Lo cierto es que en minutos quedaron detenidos ocho policías de civil.
Minutos después, la Policía Federal, con orden judicial, comenzó la revisión técnica de los vehículos y, según testigos e informantes, de uno de los autos se secuestró una mochila, un ariete de acero y otros elementos cuya entidad no tomó estado público.
Testigos afirman que en la mochila iba camuflada una carga de cocaína, la que estimaron en 5 kilos.
La Federal detuvo dos vehículos en las dos esquinas de calle Olavarría, y en el interior de un auto encontraron cocaína, aseguran distintas fuentes, y "no poca", dijo otra.
Sin embargo, para las principales autoridades provinciales solo se trató de marihuana.
La Policía Federal se amparó en el secreto de sumario impuesto por el Juzgado provincial actuante y la ciudadanía quedó otra vez desinformada acerca del alcance del operativo, que fue exitoso en la calle, más no se sabe bien en la intimidad de los papeles.
Poco después la fiscal penal 5, Gabriela Buabse, informó que las detenciones se realizaron en el marco de una investigación preexistente por microtráfico, la cual tenía como eje central el accionar de policías de la Drogas Peligrosas del Sector 5, de los cuales 8 se encuentran detenidos, como así también una mujer y su hijo. El supuesto transporte de cocaína, claramente un delito federal, en solo segundos tomó un giro hacia la justicia provincial.
La fiscal aclaró que la detención de los ocho narcopolicías no fue un procedimiento casual, sino resultado de una serie de medidas judiciales ya previstas, de las cuales tomó intervención el Juzgado de Garantías 2, a cargo del juez Ignacio Colombo.
fuente tribuno de salta
















