El dicho dice, "donde hay dos radicales, seguro hay una interna", en clara manifestación de la identidad democrática del centenario partido, sin embargo hay diferentes interpretaciones sobre tal afirmación, ya que en todo el país la re composición de los cuadros partidarios resulta una demanda no solo biológica, sino de la propia ebullición dirigencial.
En este sentido, la salida oficial del Concejal Luciano Demarco del espacio de la diputada Alejandra Martinez (gerardismo), poniendo bandera propia dentro de la UCR, pero con una nueva fisonomía en la arquitectura de las decisiones, abrió las puertas para discutir internas y nuevos mecanismos en la promoción de los dirigentes.
Luciano Demarco se plantó reclamando independencia de voto como concejal, asegurando que desde ahora votará en el CD de Perico con los parámetros de sus principios y convicciones, sin atender bajadas de líneas, menos imposiciones que desconocen la realidad de la ciudad.
Demarco anticipó que instalará una manera innovadora de hacer política, con lo que Alejandra Martinez deberá reacomodar su estrategia de cara a las elecciones del 2015, en la que hasta hace poco reafirmaba su voluntad de ser candidata a Intendente 2015.
Sin embargo Demarco puede ser expulsado del Partido, ya que su rebeldía a los mandos orgánicos así lo establecen. Para hacer política de manera independiente debería crear un partido municipal, ya que la carta orgánica de la UCR, dispone conductas encauzadas hacia objetivos partidarios, algo que Demarco no esta dispuesto a consentir.













