Los colectiveros optan por parar casi a media calle para que puedan bajar los pasajeros sin caer en estos baches que parecen mini lagunas. Un peligro latente para las personas que deben bajar del transporte a una altura considerada, lejos de la calzada.
Cuantos años más tendrán que estar, formando parte habitual y cotidiano, y en vez de arreglar la calzada tener que vivir adaptándose a ésta situación. Se habilito la ampliación del hospital pero se olvidaron de sus alrededores.















