Jujuy || 21.01.16 || En la Cooperativa de Tabaco de Jujuy, la empresa CTIA (China Tabaco Internacional Argentina) abrió sus puertas, generando expectativas positivas en los productores, ya que trascendió que liquidará el 100% del precio de compra en efectivo en puerta de acopio; modalidad que pronto se constatará.
Si esa política de compra se verifica, representará un giró en cuanto a solidez, ofreciendo liquidez a los productores; obligando a la industria a mejorar sus políticas comerciales.
El nuevo acopio, que ya realizó su aparición el año pasado en Salta, se espera que este año participe en la segunda ronda de negocio, ya que su posición financiera más holgada podría contribuir a recuperar las expectativas de precio.
Los productores esperan contar los próximos días con mayor información de parte de la Cooperativa sobre el rol de la nueva firma; ¿es un socio?, ¿es un comprador independiente que no confía en CTJL, por lo cual decidió realizar por si mismo la adquisición de tabaco? o ¿es un emprendimiento que tras los vientos de libre mercado promovido por “Cambiemos” puso una cabecera de playa para avanzar sobre toda la cadena de valor de la actividad tabacalera y otros rubros?.
Por ahora solo hay especulaciones respecto a la estrategia comercial de la empresa CTIA, por una parte desde la Cámara del Tabaco, sus voces periodísticas autorizadas, apuntan a un desguace en marcha en la CTJL, la cual sin capacidad financiera recurrió a un socio que si bién por ahora logra detener el sangrado de la empresa, mañana será el su verdugo.
Por otro lado, otra corriente de pensamiento en los productores, consideran que los chinos de CTIA son una oportunidad para explotar numerosas actividades comerciales en Joint Venture multirubros.
En pocos días hablarán las autoridades comerciales de la acopiadora, como de la CTJL, donde se podrán advertir las ventajas y puntos opinables de la irrupción del nuevo acopio.
Pero más allá de este hecho, cabe el análisis de si esta campaña que vendrá, se podrá recuperar productores y rentabilidad, ya que no se trata solo de recuperar las hectáreas de cultivo perdidas (casi 7.000 has del máximo histórico), las cuales pueden volver a ser cultivadas con tabaco pero en manos de pocos productores (concentración); se trata de incorporar procesos que garanticen distribución y derrame para recomponer la actividad tabacalera como cultura emprendedora, además de restituir el tejido social en la zona.
Hoy el esquema está armando para que solo cultiven tabaco “los que tienen espalda financiera”, es decir se ha convertido en un negocio de unos pocos. Es un Modelo de concentración elitista, que junto al proceso de tecnificación, no son un instrumento apropiado para los objetivos políticos “pobreza 0”.













