El Gobierno envió al Senado un proyecto que deroga por completo la Ley de Promoción de la Alimentación Saludable 27.642, conocida como de Etiquetado Frontal y sancionada años atrás con amplio apoyo del Congreso. Se espera que el texto se gire a comisiones en las próximas horas. La oposición dialoguista avanzó que no tiene urgencia en acompañar este proyecto y esperará el debate en comisiones.

Según la Casa Rosada, la normativa es poco efectiva y promueve una lógica binaria (alimentos buenos vs. malos). “La estructura binaria del sistema de advertencias vigente dificulta reflejar mejoras parciales en la composición nutricional de los alimentos, reduciendo los incentivos para introducir modificaciones graduales”, dicen los argumentos del texto. El Gobierno considera que se usan criterios homogéneos para alimentos diferentes y que esto genera confusión.
La Organización Panamericana de la Salud ha elogiado el modelo de octógonos de la Argentina, que considera respaldado por la evidencia como el más efectivo para informar a los consumidores. En esa línea, la organización FIC Argentina advirtió que la iniciativa del oficialismo es un ataque directo al derecho a una alimentación informada. Según su investigación, la ley ha mostrado eficiencia para que los ciudadanos tomen mejores decisiones de compra de alimentos.
Además de los octógonos que marcan excesos en paquetes de alimentos, la ley promueve entornos escolares saludables (limitando productos con sellos en escuelas) y regula la publicidad dirigida a las infancias.














