El “flujo de fondos” hasta 2040 fue calculado por una consultora, que también destacó que con el RIGI la inversión minera en el país luce fiscalmente más atractiva que en Chile y Perú, los principales productores.

Cinco grandes proyectos de cobre, que están en distintas etapas de desarrollo, le generarían a la Argentina ingresos por más de 47.000 millones de dólares entre 2026 y 2040, estimó un estudio de CRU, una consultora minera internacional.
Francisco Acuña y Camila L’Huillier, consultor principal e investigadora de la oficina de CRU en Chile, el principal productor mundial de cobre, aplicaron a los cinco proyectos seleccionados el modelo de “flujo de caja del país anfitrión” de la consultora (HCCF, por “Host Country Cash-Flow”), concepto que excede los pagos de impuestos y otras cargas fiscales y abarca también los ingresos de los proveedores locales y de los trabajadores vinculados a los proyectos mineros desde la etapa de construcción hasta -en este caso- 15 años de explotación, pues el estudio toma como horizonte el año 2040.
Los proyectos incluidos son El Pachón y MARA (por Minera Agua Rica-Alumbrera), de Glencore; Los Azules, de Mc Ewen; Josemaría, de Lundin Mining y BHP; y Taca Taca, de First Quantum Minerals.
Según el estudio, los cinco podrían producir en conjunto unas 955.000 toneladas de cobre en la Argentina. En cuatro casos, la producción contemplada es de concentrado de cobre y en el restante, en el que uno de los inversores es la automotriz global Stellantis, de cátodos de cobre.

“Estos proyectos podrían empezar a producir dentro de la próxima década e impactar positivamente la economía argentina con un promedio de ingresos anuales por cerca de 4.000 millones de dólares anuales entre 2031 y 2040, con la metodología de flujo de caja del país anfitrión”, dice un pasaje del estudio que compara el impacto acumulativo de los cinco proyectos, de 47.051 millones de dólares, con los 44.000 millones de dólares de deuda de la Argentina con el FMI.
CRU es una consultora internacional fundada en 1969 y con sede central en Londres, Gran Bretaña, donde también tiene oficinas en Sheffield, amén de Beijing y Shanghai (China), Dubai (Emiratos Árabes Unidos), Houston y Pittsburgh (EEUU), Johannesburg (Sudáfrica), Mumbai (India), Riad (Arabia Saudita), Seúl (Corea del Sur), Singapur, Sydney (Australia); Tokyo (Japón) y, en Sudamérica, en Santiago (Chile) y San Pablo (Brasil), desde donde sigue cada vez con más atención los temas mineros en la Argentina. El próximo abril albergará en Santiago de Chile la CRU World Copper Conference, o Conferencia Mundial del Cobre.
El estudio asume en sus cálculos la aplicación del Régimen de Incentivos para las Grandes Inversiones (RIGI) impulsado por el Gobierno y aprobado por el Congreso en 2024 que estima resultará en una disminución de 47 a 38% de la carga impositiva promedio sobre las ganancias antes de intereses e impuestos de los cinco proyectos contemplados en el estudio.
Con el RIGI, dice, la inversión minera en la Argentina se vuelve fiscalmente más atractiva que en Chile, donde la carga fiscal recorrió el camino inverso y aumentó del 37 al 45%, y que en Perú, donde la imposición promedio es del 42%.















