Ocurrió en el barrio porteño de Retiro. El primero estuvo más de un hora en el lugar, en un episodio que fue trasmitido en vivo por televisión. El segundo fue detenido en el mismo control y también se negó a hacerlo.

En medio de un fuerte operativo de alcoholemia del Gobierno de la Ciudad, especialmente sobre la Avenida del Libertador, minutos antes de las 11 de la mañana se vivieron momentos de tensión.
El conductor de un vehículo con placa diplomática de la embajada de Rusia se negó a someterse al control para saber si manejaba con alcohol en sangre. Estuvo más de una hora atrincherado en su auto y finalmente fue escoltado por la policía hasta la sede diplomática.
El vehículo Volkswagen Vento blanco, dominio "D094CSB", pertenece a los autos que tiene registrados la embajada de Rusia en Argentina, ubicada en Rodríguez Peña al 1.700, a pocos metros del control sobre Avenida del Libertador.

El conductor le aseguró a los agentes de tránsito que debía hacer un llamado, subió la ventanilla y no volvió a atender a los efectivos.
Es por eso que dieron aviso a la Policía de la Ciudad, que llegó cerca de las 11 de la mañana al lugar. Pero unos minutos después llegaron efectivos de la Policía Federal Argentina.
Lo curioso es que toda la situación, tanto la negativa del conductor como las negociaciones con otros representantes de la embajada y la llegada de la Policía de la Ciudad y de la Policía Federal, fue transmitido en vivo por los canales de televisión que estaban realizando la cobertura de los controles de alcoholemia. "Un diplomático se atrincheró", decían los graphs de los canales.
Otro de los momentos de tensión fue cuando tres hombres de camisas blancas se arrimaron por la vereda al auto con placa diplomática. Aseguraron ser representantes de la embajada rusa en Buenos Aires y cuando se acercó la prensa reaccionaron de forma violenta.
Con celulares en la mano, se acercaron al vehículo para dialogar con los efectivos de las fuerzas de seguridad mientras el conductor apenas bajó la ventanilla y los hombres de camisa hablaron por él.

Se trata de Sergei Baldin, de 38 años, que cuenta con un documento CDI argentino número 60 millones y un domicilio registrado en la representación comercial de su país, ubicada en la calle Dragones al 2.300. Su rol en la misión diplomática local, por lo pronto, se desconoce.
Cardmath Solomatin también fue protagonista del escándalo. Se negó a hacer el test y permaneció en el Toyota Corolla en el que transitaba cuando su marcha fue detenida por los agentes de tránsito de la Ciudad.
Como ninguno de los dos accedieron a realizar el control, en ambos casos se labraron actas por la infracción 7062. Finalmente, tanto Baldín como Cardmath ingresaron a la Embajada de Rusia, mientras que los autos fueron guardados en el edificio.















