La candidata a presidenta de Juntos por el Cambio analizó junto a sus principales colaboradores los resultados del domingo: la apuesta sobre una suba de la participación, el desafío de mantener el perfil e integrar al sector de Rodríguez Larreta.

En Juntos por el Cambio todavía intentaban asimilar 24 horas después, los resultados del domingo. Tras una noche de festejos por el triunfo en la interna y pocas horas de sueño, este lunes Patricia Bullrich reunió a su mesa chica para hacer un primer balance y empezar a delinear la estrategia camino a octubre, en un escenario que no será fácil: integrar equipos con Horacio Rodríguez Larreta y sumarlos a todos a la campaña; apuesta sobre una suba de la participación, el desafío de mantener el perfil, la autocrítica y una confrontación cuidada con Javier Milei.
Bullrich se reunió con los principales armadores de la campaña que la llevó a ganar la interna opositora. Juan Pablo Arenaza, Hernán Lombardi, Néstor Grindetti, Damián Arabia, Sebastián García de Luca y Cristian Ritondo, entre otros. También realizó su primera salida pública luego de la elección del domingo. Con algunos de ellos y con su compañero de fórmula, Luís Petri, compartieron un café en “Hortaleza”, Palermo, Ciudad de Buenos Aires.
“Hicimos un análisis, evaluamos los resultados, cómo nos fue en las últimas elecciones. Juntos por el Cambio sacó un porcentaje similar en la PASO del 2019. En la general del 2019 aumentó mucho el caudal de voto. Nuestro votante muestra bastante ausentismo en la PASO y después vota en las generales”, afirmó este lunes por la tarde uno de los dirigentes que participó de las reuniones con la candidata a presidenta.
Es cierto que la coalición mejoró su performance con el aumento de participación, pero también es cierto -como reconocen algunos dirigentes opositores- que no existía otra opción opositora de la magnitud que hoy encarna Milei luego de ser el candidato más votado.
En las PASO del 2019, la fórmula Mauricio Macri-Miguel Pichetto obtuvo alrededor de 8.100.000 votos; en las generales de octubre fueron 10.470.000 votos.
En el equipo de la exministra descartan en principio replicar una movida idéntica a la del exmandatario, pero sí revivir la “mística” optimista y poner a todos los sectores de la interna a jugar fuerte en el terreno, en cercanía con “la gente”, bajo la premisa de que lo que demostró la elección del domingo fue, entre otras cosas, que con el aparato no alcanza.
El expresidente buscaría tener un rol más preponderante en el próximo tramo de la campaña. En el bullrichismo por ahora mantienen cierta cautela frente a su figura y buscan primero a dejar en claro que la líder, tras la elección y el triunfo, es ella. En ese sentido, no habría sido lo mejor -creen algunos referentes opositores- darle a Macri el cierre del acto el domingo en la sede de JxC.
En esta elección, la coalición opositora sacó 1.423.000 votos menos que en las PASO de hace cuatro años, e incluso 2.200.000 menos que en las legislativas nacionales de hace solo dos años.
“El primer diagnóstico es que hay que ir a buscar esos 15 puntos que JxC perdió desde la última elección, particularmente en las provincias donde tuvimos buenos resultados o somos gobierno, como Córdoba, Mendoza, Santa Fe, San Luis, San Juan, Chubut, Jujuy”, dijo otro referente que este lunes se reunió con Bullrich.
Los principales dirigentes de la exministra de Seguridad y la propia candidata presidencial reconocieron que será clave, para las posibilidades de llegar al balotaje, retener no solo a los dirigentes que acompañaron hasta ahora a Rodríguez Larreta -algunos se integraron de forma automática a las listas que competirán en octubre- sino a los 2.600.000 votos que obtuvo el jefe de Gobierno en la interna opositora.
Fuente TN















