El organismo tendrá una función más de monitoreo. El Ministerio de Economía confirmó que Raúl Díaz, dirigente del Frente Renovador, será el representante de este control.

Sergio Massa se mantiene firme en su idea de hacer pie en el Mercado Central, aunque se enfría la idea de que el organismo se convierta en un súper ente importador para combatir la suba de precios.
El ministro de Economía de la Nación nombrará al dirigente del Frente Renovador Raúl Díaz como representante en el directorio del Mercado. Actualmente, Díaz es decano de Humanidades de la Universidad Nacional del Oeste, vicepresidente de Intercargo SAU y dirigente de la Agrupación Sur del Frente Renovador.
El Mercado Central es un ente tripartito: lo manejan el Gobierno de la Nación, la provincia de Buenos Aires y la Ciudad de Buenos Aires. En el arranque del mandato de Alberto Fernández, fue elegido como presidente Nahuel Levaggi, vinculado a la Unión de los Trabajadores de la Tierra (UTT), que conduce Juan Grabois. Esa gestión terminó tras un aluvión de críticas y ahora figura como presidente Aníbal Stella, ligado al peronismo de La Matanza. El representante de la Ciudad es Ezequiel Capelli.
De esa manera, tras los cambios, el triunvirato conductor quedará integrado por Díaz, Stella y Capelli. La intención de Massa es que sea Díaz quien conduzca el día a día del Mercado y desde ese lugar se incentiven los acuerdos de precios.

Hace 10 días, con el mazazo del dato de la inflación de abril -que marcó un 8,4%, el registro mensual más alto en 21 años-, Massa anunció un paquete de medidas para ponerle freno a las subas de precios.
En ese rosario de promesa, el Gobierno planteó que el Mercado Central tendría un nuevo rol como "importador de alimentos frescos" para contrarrestar la suba de precios.
La idea tropezó con el estatuto del Mercado, que no lo habilita a hacer importaciones directas. Los puesteros que trabajan en el predio y que pagan un canon que puede llegar a los $ 400.000 mensuales sostienen que el Mercado no está habilitado para venderle a los comerciantes y consumidores finales que van allí a abastecerse: hacerlo sería competencia desleal.

Apuntan que los productos importados no superan el 5% del total de las frutas, verduras y hortalizas que allí se venden. El principal producto que se importa es la banana: el 80% de lo que se comercializa en el país viene de Brasil, Ecuador y Bolivia.
Ahora, con la llegada de Díaz se buscará bajarle el tono a la creación del ente importador y reemplazarlo por un monitoreo, para que la compra de productos en el exterior solo se ponga en marcha cuando haya problemas con la producción local.
En el actual contexto, se continuará con la política de acuerdo de precios, que rige para algunos productos. El 2 de mayo se establecieron precios fijos por 90 días, hasta al 31 de julio. En ese acuerdo que abarca a distintos comestibles, el kilo de cebolla se vende a $ 60, el de zapallo a $ 100 y la manzana a $ 260, siempre a valores mayoristas.
La intención del equipo de Massa es extender estos acuerdos y controlar el ingreso de productos importados. En ese sentido, la idea de que sea el propio Mercado el que importe por ahora fue dejada de lado, pero se les advirtió a los puesteros que si notan escasez o subas injustificadas, podrían facilitar otras alternativas para el ingreso de mercadería del exterior.














