Falleció a los 79 años el reconocido abogado penalista, militante peronista, y colaborador de este diario

El reconocido y destacado abogado del foro local, especializado en el Derecho Penal, falleció este martes 16 de noviembre en horas de la tarde en la capital jujeña, dejando un importante legado profesional, intelectual, político y familiar.
Su paso por los Tribunales es digno de una mención en el Libro Guiness, ya que quedó registrada su participación en más de cinco mil audiencias. Llevó causas emblemáticas como defensor del "Turco" Salomón, "Chiva Loca" Miranda y Romina Tejerina, entre tantas a lo largo de más de 50 años de ejercicio profesional.
Además de una intachable trayectoria profesional, el doctor Héctor Segundo Soria desempeñó importantes cargos en la provincia dejando una indeleble impronta como subdirector de Estadísticas, coordinador del Área de Fronteras, director del Registro Civil, secretario de Registros Civiles en el Ministerio del Interior de la Nación, interventor de la Superintendencia de Servicios Públicos, y juez de Faltas de la Municipalidad de San Salvador de Jujuy, entre otros.
Tuvo una etapa de abogado especializado en el Derecho Laboral, ejerciendo asesor legal de varios sindicatos, como el de empleados del Ingenio Ledesma, ADEP, Luz y Fuerza, y Obras Sanitarias, entre otros.
Muchos de sus colegas abogados, sobre todo los más jóvenes con quienes siempre se rodeaba, lo recordarán como un "maestro o profesor de la vida" porque compartía desinteresadamente sus conocimientos y expertisse.
Pero sin dudas, su labor más destacada, y por la que seguramente será muy recordado, fue en el partido político de sus amores, el Partido Justicialista, al que le dedicó muchos de sus años de servicio en distintos cargos políticos, en la comisión directiva y en asesorías legales.
Por su militancia dentro de este espacio político llegó a tener trascendencia fuera de la provincia ya que fue reconocido a nivel nacional por la dirigencia. Allí era conocido como “el compañero Tito”, o como "el Mechudo", entre los más allegados.
Y fue justamente por esa militancia y elejercicio profesional que durante el Proceso de Reorganización Nacional, fue secuestrado, torturado y encarcelado ilegalmente por interponer recursos de hábeas corpus por sus compañeros. Como muchos, recibió una indemnización por aquel periplo de terror, pero él la donó, "porque no la necesitaba". Ello, y el hecho de que supo superar los más que justificados rencores que alguna vez pudo haber albergado contra sus torturadores, denotan una nobleza de espiritu como pocas.
NOTINOR.COM lamenta el fallecimiento de este hombre de bien, quien fuera para este diario un importante colaborador y una fuente inobjetable de información. Hacemos llegar nuestros más respetuosas condolencias a sus familiares y amigos.
Lo recordamos con mucho cariño en una de las tantas entrevistas concedidas a este medio, un día que él hacía lo que más le gustaba: Política.















