El jefe del Sindicato del Neumático mantiene una pulseada con las tres principales empresas fabricantes del sector por un incremento del 200% en el pago de horas de los fines de semana. El conflicto lleva más de cuatro meses. Este miércoles anunciaron una huelga por tiempo indefinido y tomaron el Ministerio de Trabajo nacional.

lejandro Crespo tiene 47 años y desde 2016 es el secretario general del Sindicato Único de Trabajadores del Neumático (Sutna), organización que este miércoles tomó un piso del Ministerio de Trabajo en la ciudad de Buenos Aires y acampa dentro de la sede en Callao al 100.
El gremialista desbancó del poder a Pedro Wasiejko, quien estuvo al frente casi 17 años, fue el número dos de la CTA que comanda Hugo Yasky y preside hoy el Astillero estatal Río Santiago. El desembarco de Crespo en el Sutna fue algo novedoso en el rompecabezas sindical: es militante del Partido Obrero (PO) y forma parte de lo que se denomina el gremialismo clasista y combativo o la izquierda sindical.
El Sutna está en el centro de un conflicto que lleva ya varios meses y no tiene visos de aflojar. Mantiene una pulseada con Fate, Bridgestone y Pirelli por el aumento de un 200% del pago extra por trabajar el fin de semana y por la revisión de la paritaria de 2021.
Las empresas temen que si el desacuerdo persiste se pare la producción por tiempo indeterminado y se complique la provisión a automotrices y al mercado de reposición, ya alterado por los coletazos de la pandemia.
El Sutna tiene 5000 afiliados. La raíz del conflicto con las empresas es el pago de las jornadas de fin de semana. El régimen laboral es de siete días de trabajo de corrido y dos de descanso. El gremio exige un pago doble para los sábados y domingos. Los empresarios argumentan que acceder a ese pedido les restará competitividad y les aumentaría en un 15% los costos laborales, según precisaron. En paralelo, se negocia el cierre del acuerdo salarial 2021-2022, cuyo trato está avanzado para firmar en 66%, pero todo está atado a lo que se resuelva sobre los fines de semana. La disputa sigue abierta.
Tanto en la charla con el hombre cualquiera como en los ámbitos políticos y gremiales, Crespo habla con naturalidad de “la patronal”, para referirse a los empresarios, y de “la burocracia”, para referirse a los gremios peronistas que se anidan bajos las siglas de la CGT. Surgido de la fábrica de Fate, adonde ingresó a trabajar en 2004, Crespo se convirtió hoy en un referente del sindicalismo clasista. Comulga con los dirigentes Néstor Pitrola y Juan Ferro, ambos del PO. Mantiene, además, lazos estrechos con otros gremialistas díscolos, como el Suteba combativo de La Matanza, cuya líder es Romina Del Plá, que se opone al liderazgo de Roberto Baradel, o los delegados de la Línea 60 o del ramal Sarmiento que se oponen a las conducciones nacionales de la UTA y la Unión Ferroviaria, respectivamente.
“Somos un gremio nacional en el que hay un amplio espectro político: hay militantes de izquierda, peronistas, radicales, de todo… Lo que sí, somos clasistas: cuando decimos que vamos a un conflicto, lo hacemos”, se diferenció Crespo hace unos años.
Con la izquierda sindical al mando, surge una incógnita: ¿cómo negociar con los empresarios sin perder su esencia? “Nosotros no queremos cooperativas. Entendemos el rol capital-trabajo. Las cooperativas son únicamente válidas ante el cierre de una fábrica, pero no es lo ideal”, dicen cerca de Crespo. La misma fuente agrega: “El camino político es la alternativa para que los trabajadores lleguemos al poder. Otro, no”.
Con esta sentencia, Crespo derriba un mito. Desmiente que haya alguna vez desafiado a Javier Madanes Quintanilla, dueño de Fate y Aluar, para hacer de la fábrica una cooperativa. “No es nuestra idea y tampoco la del resto de los compañeros que integran el consejo directivo del Sutna”, aseguró .
La toma del Ministerio de Trabajo
El sindicato liderado por Crespo realiza una medida de fuerza ante el “intento de cerrar la paritaria por decreto”.
Desde la cartera de Trabajo confirmaron que los sindicalistas de Sutna decidieron tomar el cuarto piso de la sede del Ministerio tras rechazar una nueva propuesta de los empresarios y permanecerán allí toda la noche.
Las fuentes consultadas recordaron que ya llevan más de 20 reuniones entre las partes, con la intermediación de Trabajo, y que las posiciones no se acercaron. Además, detallaron que no se procederá al desalojo de los trabajadores que están en el anexo de la cartera que comanda Claudio Moroni.














