Entre 2010 y 2020, cada trabajador perdió casi una jornada por año, según un informe de la Bolsa de Comercio, en base a datos oficiales.

La CGT realizó su primera movilización de protesta contra el Gobierno nacional. Desde hace algunas semanas, también en varias provincias, persisten reclamos de gremios estatales para mejorar salarios que quedaron atrasados por la inflación. Según datos oficiales, la Argentina registra un alto nivel de conflictos en el ámbito laboral.
Según datos oficiales, la Argentina registró que entre 2010 y 2020 cada trabajador perdió casi una jornada laboral por año debido a paros, mientras que en el resto del mundo, fue solo media hora.
Los datos surgen de un informe del Instituto de Instituciones Económicas (IIE) de la Bolsa de Comercio de Córdoba sobre estadísiticas del Ministerio de Trabajo de la Nación y de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Así es que señala que la Argentina fue 14 veces más conflictiva que el promedio mundial. El informe de este organismo cordobés señala también que las pérdidas económicas de esas jornadas de trabajo perdidas a lo largo de la década son millonarias.
El IIE recabó que el costo de las horas perdidas de trabajo en la década analizada por conflictos laborales asciende unos 5.300 millones de dólares en valor agregado para toda la economía (no se contabiliza el impacto indirecto). En el período, detallan, hubo 27.000 conflictos laborales en el país, de los que 11.000 derivaron en paros, de acuerdo al reporte que firman el subdirector del Instituto de Investigaciones Económicas de la Bolsa de Comercio de Córdoba, Fabio Ezequiel Ventre, y Valentina Vijarra, investigadora de la misma entidad.
El informe del IIE señala que en promedio el período analizado, un empleado estatal perdió 2,3 jornadas de trabajo por año por conflictos laborales, 16 veces más que un privado. En comparación con lo ocurrido a nivel mundial, el escenario argentino es 38 veces más conflictivo, según el informe.
Impacto del salario en la conflictividad
Un reporte que fue publicado enfatiza el rol en la conflictividad del deterioro del salario real por la inflación; en 2019, el 35% de los conflictos privados fueron a nivel nacional; esa cifra se duplicó (73%) en los últimos dos años.
Los datos oficiales confirman esa tendencia, ya que a nivel interanual los salarios en el sector público son los que menos perdieron contra la inflación. Según las cifras relevadas por el Instituto Nacional de Estadística y Censos, INDEC, perdieron menos poder adquisitivo que los trabajadores registrados del sector privado, y por supuesto, menos que los que trabajan en la informalidad.
Aún así, esa tendencia se viene revirtiendo en los últimos meses y se confirmó en el informe de salarios de junio del INDEC: en el sector público, que ya venía atrasado respecto de la inflación en el informe de mayo, la suba fue del 4,6% en junio, cerrando así un 35,2% de alza semestral y un 72,6% año a año.















