Durante treinta años, el Instituto de Inteligencia y Operaciones Especiales (Mossad) recopiló y analizó información secreta y pública sobre el ataque terrorista perpetrado contra la Embajada de Israel en Argentina.

El trabajo de tres décadas del Mossad fue presentado en un informe “Top Secret” de 43 páginas que incluyen muchísimos datos inéditos que son revelados a nivel global.
El informe final del Mossad se repasan cinco principales conclusiones de la investigación sobre el atentado contra la Embajada de Israel en Argentina. El informe de 43 páginas se titula Irán-Líbano/Hezbollah/ESO/ “Yihad Islámica”-Atentado a la AMIA-Informe Final, que inicia con cinco conclusiones básicas:
- El régimen iraní y la organización Hezbollah a través de Yihad Islámica son los responsables únicos del atentado.
- La infraestructura del atentado (también el de la AMIA) fue creada en Argentina y Brasil a partir de 1988.
- Todos los miembros operativos involucrados en el atentado fueron identificados por nombre, apellido y fotografía (Al igual que los participantes en el atentado de la AMIA), y residen en el Líbano y en Irán.
- No hubo participación alguna de ciudadanos argentinos en el atentado contra la embajada de Israel.
- Todos los miembros de la célula que perpetraron ambos atentados en la Argentina, estuvieron involucrados en atentados adicionales o en la preparación de otras infraestructuras terroristas en otras partes del mundo, incluso en los últimos años.
En el dossier de inteligencia se detalla uno por uno a cada uno de los miembros que participaron del ataque y se brindan sus nombres y apellidos, además de difundir sus fotografías. Todos ellos residen en el Líbano y en Irán, de acuerdo a la investigación.
Según el informe del Mossad, el conductor suicida del ataque contra la Embajada fue Muhammad Nur Al-Din Nuer Al-Din, un libanés de 24 años que fue reclutado en la Triple Frontera.

En la explosión, que ocurrió a las 9:53, murieron 85 personas y al menos 350 resultaron heridas. Los expertos opinan que la densidad de los edificios en la angosta calle Pasteur, causó una poderosa onda expansiva generando un impacto explosivo sumamente mayor. La explosión generó un pozo de un metro de profundidad y de un diámetro de alrededor de cinco metros.















