El sindicalismo opositor bloqueó el transporte. Piden suba salarial por encima del 27% y el fin del pago de Ganancias. "Si no responden, no nos vamos a cruzar de brazos".
Los líderes de los sindicatos enfrentados al gobierno calificaron como una jornada histórica el paro contra el impuesto a las ganancias y la política salarial del gobierno, que ayer paralizó el transporte terrestre, aéreo y fluvial, afectando el normal desarrollo del resto de las actividades.
Al mismo tiempo los sindicalistas redoblaron la apuesta y advirtieron que "no nos vamos a cruzar de brazos'' si sus exigencias no son atendidas, prometiendo nuevas medidas de fuerza en coincidencia con la campaña electoral para elegir al sucesor de Cristina Fernández en las presidenciales de octubre.
El gobierno nacional acusó a los sindicalistas que organizaron el paro de dictar la "prisión domiciliaria de millones de argentinos" y consideró que la medida de fuerza "no aporta absolutamente nada".
Además del impacto en Capital, la mayoría de las provincias quedaron prácticamente paralizadas por la adhesión de cientos de gremios del transporte y estatales. Igual situación se vivió en la región.
"Es una jornada que va a quedar en la historia de las páginas del sindicalismo... (la huelga) ha tenido una adhesión muy importante'', dijo en rueda de prensa Hugo Moyano, secretario general de la CGT, una de las convocantes junto a la Central de Trabajadores de la Argentina.
"Hay una disconformidad con las políticas del gobierno con los trabajadores... Todo el mundo sabe que el dinero no alcanza. Esta es una realidad que nadie puede negar'', agregó Moyano.
"Si la inflación no tiene techo, pónganle techo a la inflación y le vamos a poner techo a la negociación. Nosotros reclamamos para que la inflación no se carcoma nuestro salario", cuestionó.
La medida de fuerza afectó el transporte público de pasajeros (micros, subtes y ferrocarriles) así como también los vuelos nacionales, la recolección de basura y la actividad en los puertos. También adhirieron los gastronómicos, empleados judiciales y las estaciones de servicio. Partidos de izquierda y organizaciones sociales cortaron el tránsito en puentes y accesos a Capital y otras zonas del país, y se manifestaron en el microcentro porteño.
Las estaciones de trenes, paradas de micros y las líneas de trenes y subtes estuvieron vacías desde las primeras horas del día y numerosas personas tuvieron que usar autos y taxis para trasladarse a su trabajo o llevar a sus hijos a las pocas escuelas públicas que abrieron sus puertas. (DYN)















