Se dice que cuando los españoles pasaron por primera vez por el valle donde hoy se levanta San Salvador, abriéndose paso hacia el sur en busca de oro; sintieron haber encontrado un pedacito de tierra europea, ya que el verdor y la fertilidad destacaban tras miles de kilómetros de puna y quebradas desde el Perú. Cuando la misión fracasó, decidieron apostar en estas tierras por producciones agropecuarias y forestales, mitigando con un nuevo tesoro la ilusión del dorado.
Tres fundaciones
Ciudad de Nieva
El Conde de Nieva (1500-1564), virrey del Alto Perú, hizo fundar varias aldeas en lugares estratégicos, a manera de centros de enlace con las poblaciones ya existentes, y para dar ocupación a los vagos y a cuanto español que llegaba al Perú a buscar fortuna. Ordenó al gobernador de Tucumán, Juan Pérez de Zurita, que fundara una nueva localidad en el valle de Jujuy.
El 20 de agosto de 1561, en las tierras altas de la orilla norte del río Xibi Xibi (que los españoles llamaron río Chico, por comparación con el río Grande, que se encuentra a 1,5 km al norte), a 1,5 km al oeste de la actual plaza Belgrano, Juan Pérez ―al mando de una expedición de 30 soldados españoles―1 fundó una ranchería a la que bautizó Nieva (en honor al nombre del virrey). Actualmente en ese sitio se encuentra el barrio Ciudad de Nieva.
Gregorio de Castañeda, quien acababa de ser designado gobernador de Chile, encarceló a Pérez, quizás por anticiparse, pero más tarde lo liberó por temor a la reacción del virrey, que había dado la orden de fundación.1
En 1558, Juan Pérez fundaría Londres de la Nueva Inglaterra (en la provincia de Catamarca).
Debido a la esclavización de indios que Castañeda implementó, en 1563 los indios se levantaron al mando del cacique Juan Calchaquí, y destruyeron casi todas las localidades fundadas por los españoles, entre ellas Nieva y Londres.2
San Francisco de la Nueva Provincia de Álava[editar]
La región del Tucumán era disputada por los españoles del Chile y del Perú. El 29 de agosto de 1563, el rey emitió una cédula que hacía de esta región una gobernación autónoma segregada del Perú.
Doce años después, el 13 de octubre de 1575, en la confluencia de los ríos Grande y Xibi Xibi, en el lugar conocido como Punta Diamante (a unas siete cuadras al este de la plaza Belgrano, donde actualmente se encuentra el Cementerio El Salvador), el vascoespañol Pedro de Zárate ―que había sido uno de los pobladores de la destruida Nieva― fundó la aldea de San Francisco en la Nueva Provincia de Álava (en honor a la provincia de Álava, en el País Vasco). Esta ranchería duró siete meses y también fue incendiada.3
San Salvador de Velazco en el Valle de Jujuy
Diecisiete años después, el comercio entre el Alto Perú y el Tucumán (actual Argentina) estaba resentido debido a la ausencia de una escala entre Potosí y Tucumán. El monarca español Felipe II de Austria ordenó al Marqués de Cañete―virrey del Perú― que repitiera los esfuerzos para hacer una tercera fundación. El virrey pasó las órdenes al gobernador del Tucumán, Juan Velazco (1535-1597), quien designó al capitán Francisco de Argañaraz y Murguía.
El lunes 19 de abril de 1593 (al día siguiente de la Pascua), a dos cuadras al norte del río Xibi Xibi (en donde actualmente está ubicada la plaza Belgrano), Francisco Argañarás y sus cuarenta soldados fundaron la aldea San Salvador de Velazco en el Valle de Xuxuy.4
Realizaron el ritual de costumbre: Argañarás desenvainó la espada, dio en el aire tajos y reveces, arrancó pasto del lugar, y lanzó varias piedras y en nombre del rey Felipe de España tomó posesión de la tierra, que era «fértil y abundosa», mandó erguir el rollo, mientras el capellán hacia la señal de la cruz sobre todo el valle y las tierras que lo circundaban. Los soldados dispararon los arcabuces, y tiraron varios petardos, y agitaron el estandarte del rey Felipe.5
Esta vez se inició el cierre del cerco en torno a los jujuyes. A lo largo del siglo siguiente, los jujuyes y omaguacas fueron esclavizados[cita requerida], y los españoles fueron ganando las regiones de la Puna, la Quebrada de Humahuaca y lo que se dio en llamar Ramal.5
A fines del siglo XVIII hubo una sublevación importante en la zona selvática del Chaco (al sureste de Jujuy). Los indios atacaron la aldea de Jujuy pero fueron contenidos por el comandante español Gregorio de Zegada el 3 de marzo de 1781, en las colinas de Zapla, a 10 km al sureste de la población.4
Desde 1810, al comenzar la Guerra de la Independencia Argentina, Jujuy fue uno de los principales baluartes, encontrándose muchas veces en pleno frente de tal guerra.
El 19 de mayo de 1812 llegó a Jujuy el nuevo jefe del Ejército del Norte, el abogado y general Manuel Belgrano.6 Ante el inminente ataque español, al amanecer del 23 de agostode 1812, toda la ciudadanía jujeña abandonó el pueblo con destino a San Miguel de Tucumán, hecho que luego se conoció como Éxodo Jujeño.6
San Salvador se convirtió en capital de la provincia de Jujuy cuando se separó de Salta, en 1834.
Fuente: Wikipedia
















