El economista Juan Ljungberg analizó la situación económica en plena crisis por el Coronavirus. En diálogo con Notinor advirtió que todavía no se puede hablar de una recesión mundial sino de un "fuerte estancamiento" que traerá aparejado consecuencias que se manifestarán los próximos meses.
Además aclaró que es fundamental que nuestro país asista a todos los sectores, sin dejar de lado a las pequeñas y medianas empresas, desocupados y monotribustas.
La incidencia del Coronavirus en la economía mundial, es innegable. ¿Es comparable con otros momentos de la historia?
-En la historia mundial y a lo largo del siglo XX hemos sufrido distintas pandemias, con distintas características, y con gran cantidad de muertos. El último antecedente es hace 10 años con la gripe A (H1N1), quizás con repercusiones distintas. En esta oportunidad el mundo se encuentra hipercomunicado e hipervinculado, lo que facilita el tránsito masivo de personas, situación que favorece lamentablemente a que gran cantidad de ciudadanos se contagie de este virus.
Teniendo en cuenta el temor ante el avance de esta epidemia, ¿se pude hablar de que estamos ante una recesión global?
-La economía está definitivamente en un momento de estancamiento de escala mundial. Hay especialistas que advierten que hay una caída en la producción de grandes magnitudes y quienes se arriesgan a decir que estamos inmersos en una recesión profunda. Pese a ello es bueno destacar que los gobiernos tomaron medidas para contrarrestar esta situación. En Estados Unidos, por ejemplo, el presidente Trump anunció un paquete de medidas fiscales por 850 mil millones de dólares, para que se entienda mejor un monto equivalente a dos Productos Brutos Internos (PBI) en nuestro país, es decir a dos años de producción en la Argentina. Por su parte en España se tomó decisiones similares con un inversión de 250 mil millones de euros para no ingresar a un espiral recesivo.
¿Cómo evalúa las medidas económicas implementadas por el gobierno de Alberto Fernández?
-Durante las últimas semanas de produjeron anuncios importantes, que a mi juicio se hicieron esperar, y que se dieron de esa manera porque se especuló. En esta situación más vale pecar de exagerado que quedarse con poco. Se reaccionó un poco tarde en suspender las clases y cerrar las fronteras, por ejemplo. Son medidas duras, que por supuesto tiene consecuencias económicas, pero que se están tomando en todos los países para evitar las glandes aglomeraciones y evitar posibles contagios, algo fundamental en estos momentos.
En este programa de asistencia se priorizó a los sectores más vulnerables de la sociedad ¿Cree que es suficiente?
-Es un una situación compleja porque se debe buscar un equilibrio para atender a todos los sectores. Se anunció un bono único de $3000 para jubilados que cobran la mínima y beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo (AUH) y embarazadas. Sin embargo no se está considerando dentro de las medidas a los trabajadores informales, monotribustistas y a las pequeñas y mediana empresas (PYMES), que también van ver afectados sus ingresos. Como medida inmediata se debe cancelar por unos meses el pago del monotributo o al menos reducirlo al 50%, esto entendiendo que la actividad menor. También debe considerar la situación de los desempleados que deben tener también el mismo beneficio de un bono adicional como los beneficiarios del AUH. Por otro lado se encuentran las Pymes, que deben recibir asistencia con una reducción temporal cargas patronales, lo que permitirá que puedan pagar sueldos. Hay casos particulares, muchos de ellos de gran importancia en nuestra provincia, tal como el sector gastronómico y turístico que también van a sufrir un fuerte impacto y deben ser asistidos. Ante esto debe haber un análisis profundo para buscar soluciones satisfactorias
¿En nuestra provincia que sectores se van más perjudicados ?
-En esto momento estamos hablando de una situación global de la cual debemos tratar de salir con la menor cantidad de pérdidas tanto humanas como económicas posibles. No sucede en 10 países sino no en el mundo. En este sentido esto tendrá como consecuencia un fuerte impacto fiscal debido que el Estado deberá invertir más y dejar recibir los ingresos de los ciudadanos. En nuestro país esto significará indudablemente acrecentar el déficit y una emisión monetaria, con los posibles riesgos que esto implica.
¿En qué momento económico está nuestro país para afrontar esta situación?
-En lo coyuntural Argentina está en un momento complejo, teniendo en cuenta que está en pleno proceso de negociación de la deuda ante el FMI. Por otro lado, a largo plazo es bueno destacar que en los últimos meses año logro disminuir a 0,4% déficit fiscal, estabilizar las tarifa de servicios, lo que hacía prever una situación de mejora y con posibilidad de iniciar un proceso de inversión y de inversión. Ahora todo vuelve a complicarse. Por ejemplo en la gestión anterior y en la actual, todos los ojos estaban puestos en Vaca Muerta, y hoy en día esto es inviable debido a que el barril de petroleo que hace un costaba 65 dolares ahora cuesta 29 dólares. Igualmente seria apresurado decir que esto va a seguir igual, debido a que no sabemos como va terminar esta situación, estoy convencido que debemos esperar 60 o 90 días y tener paciencia porque la recuperación va a ser lenta. La prioridad es otra en estos momentos, es que se puedan salvar la mayor cantidad vidas posibles.















