En una ceremonia amena, la directora del Centro de Visitantes, Leonor Calvó, y la escultora Cristina García acompañada por su esposo, el también artista Brígido Aban, inauguraron la exposición de pinturas e imaginería religiosa titulada “Renacer” para amigos y público en general. Permanecerá abierta hasta el 8 de abril, de lunes a viernes de 8 a 13 y de 15 a 20 h. y los sábados de 17 a 20 h.
Leonor Calvó destacó la trayectoria silenciosa pero profusa de Cristina García, y recordó que en 2011 ella fue una de las once mujeres que fueron reconocidas en el libro “Luz propia, Jujuy entre dos siglos” de las autoras Silvia Zamar y Susana Schictongun, por ser una de las protagonistas de su época: “Yo estimo y admiro profundamente a Cristina, como mujer y como artista, y en su obra creo que se ve claramente toda la pasión con la que trabaja y es por eso que ha merecido el cariño y el reconocimiento de sus colegas y amigos”, apuntó Calvó.
Cristina García confesó tímidamente: “Yo soy de las que hace arte y se esconde, pero estoy muy contenta de haber venido y agradecida con Leonor por animarme a salir y disfrutar de esta paz que hay en este lugar”. A continuación, explicó que considera su propia obra como “arte mestizo”. “Mis manos me van guiando y no al revés, trabajo en lo que me gusta sin una fórmula de belleza, ya que no creo que exista una formula correcta para hacer arte, yo a mi arte lo vivo”, reflexionó la artista.
En el encuentro, Brígido Aban elogió a su esposa y compañera Cristina García: “No hay nadie ni nada más hermoso que ella”. Aban es pintor como ella, y agregó: “Ambos compartimos esta particular mística de hacer arte, pero más allá de eso la admiro y respeto por su voluntad y ganas de hacer”.
La imaginería en Jujuy
La imaginería es una especialización del arte de la escultura, y tiene como rasgo distintivo que está dedicada a la representación de temas religiosos, realistas y con una finalidad devocional o catequética.
Jujuy cuenta con un incalculable y valioso patrimonio religioso, histórico y cultural a través de distintas obras edilicias, pictóricas y simbólicas que se encuentran a lo largo de todo su territorio, especialmente en las regiones de Quebrada y Puna. Cada una de estas piezas es un tesoro en sí mismo, debido a la importancia que los fieles de Jujuy le asignan año tras año en las distintas manifestaciones populares, tales como la confección de ermitas y el Toreo de la Vincha en Casabindo, entre muchas otras.
















