Si bien, en otras ocasiones hemos repudiado estas prácticas que realiza con toda impunidad y atropello contra los derechos públicos y privados el Frente Unidos y Organizados, esta vez cabe el doble repudio y reproche por la ocasión en que se realiza.
Mientras una vasta parte de la ciudadanía argentina se prepara para homenajear al fiscal que dio la vida haciendo su trabajo hace un mes, una parte facciosa y sectaria del nucleo duro del kirchnerismo busca deslegitimar la Marcha del silencio convocada para esta noche, en una actitud evidentemente provocadora, violenta, y de amedrentamiento.
En los días pasados algunos de estos fanáticos salieron en los titulares de los diarios anunciando que ellos mismos tomarían plazas del interior del país para evitar el 18 F.
El mensaje que pretenden instalar, es que la Marcha del Silencio, convocada en homenaje al fiscal que denunció a la presidente de la nación, Cristina Fernández de Kirchner, forma parte de una conspiración que intenta derrocar al gobierno nacional.
Nada más alejado de la realidad. La marcha es justamente en defensa de las instituciones y de la República. Los concurrentes serán en gran proporción ciudadanos sin identificación partidaria que concurrirán masivamente a las principales plazas del país acompañados por la familia y allegados para homenajear al fiscal que perdio la vida justo un día antes de fundamentar su denuncia ante el Congreso, y para pedir un pronto esclarecimiento.
No hay nada más antidemocrático e incivilizado que faltar el respeto a los derechos públicos y privados al realizar este tipo de pintadas en la víspera de una marcha pacífica que solo pide Justicia. No existe ningún derecho que avale el daño a la propiedad pública y privada que se hace al realizar pinntadas que desmerecen la belleza que todos esperamos que tenga la Tacita de Plata.
¿Quién le pagará al vecino propietario de una pared el daño que le hacen a su propiedad al pintarla o empapelarla con este tipo de consignas antidemocráticas y fascistas? ¿Quién resarcirá el daño que se le hace a los espacios públicos que son vandalizados? Bueno sería que pasada la marcha, los mismos que hicieron las pintadas reparen el daño que le hacen a la imagen de la ciudad y a la propiedad privada.
Es también verdaderamente sorprendente que este tipo de accionar delictivo se realice a plena luz del día y prácticamente en las narices de las autoridades que nada hacen para impedirlo. Esto no es el derecho a la libertad de expresión, esto es vandalismo.
Esperemos que esta noche no se produzcan hechos lamentables, como los sucedidos durante el cacerolazo de 2008, cuando grupos de fanáticos y facciosos sectarios salieron a golpear a los ciudadanos que reclamaron por respeto al campo.




























