
El hombre supuestamente acusado de hackear a Lucía Celasco, la nieta de Susana Giménez, habló con la prensa antes de ingresar a la propiedad en El Palomar que fue allanada este miércoles en el marco de una causa donde es acusado por extorsión.
"Es una cama, chicos", fue lo único que dijo el hombre, supuestamente llamado Gustavo Rubén Favale, antes de ingresar al domicilio en el que esta tarde se secuestraron 17 netbooks, 20 discos rígidos, diez discos extraibles, seis teléfonos celulares y 164 CDs con videos y fotografías pornográficas.
El supuesto hacker evitó referirse a la acusacion sobre material fílmico en su posesion que habría sido utilizado para extorsionar a famosos.
Según el abogado mediático Fernando Burlando, se trataría de una banda organizada que trabajaría en conjunto con Camus Hacker y Pablo Silva, el periodista denunciado por extorsión. "No se descarta la existencia de una red de prostitución infantil, incluso se constató una página web con material", indicó el letrado.
Todo comenzó el 12 de enero, cuando el periodista Pablo Silva se comunicó con Inés Hernández, productora y amiga de Susana Giménez, para contarle que un tercero le estaba pidiendo dinero a cambio de no difundir supuestas imágenes íntimas de Lucía Celasco.
El periodista Silva recibió una llamada de 'un personaje mediático' que dijo tener videos de Lucía: "Inés Hernández le dice que no va a molestar a Susana si no hay pruebas, entonces mi cliente le vuelve a escribir al muchacho que le ofreció el material para pedirle capturas de pantalla y éste le dice que pide ocho mil dólares por los videos".















