
Dos de tres jueces ratificaron hoy la condena por corrupción contra el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, sentencia que entorpece la candidatura del máximo líder del Partido de los Trabajadores (PT) para las elecciones de octubre.
"Hay pruebas por encima de lo razonable de que el expresidente fue uno de los principales articuladores, si no el principal, del esquema de sobornos en Petrobras", resaltó el magistrado relator de la causa, João Pedro Gebran, quien junto a su colega Leandro Paulsen, de la corte de apelaciones, ratificó así el fallo del juez federal de primera instancia Sergio Moro, a cargo de los casos relacionados con la Operación Lava Jato, que reveló la trama de corrupción enquistada en la petrolera estatal. El tercer juez, Victor dos Santos Laus, votará más tarde hoy.
En julio pasado, en Curitiba, Moro halló culpable a Lula, de corrupción pasiva y lavado de dinero por haber recibido de la constructora OAS un departamento tríplex en el balneario paulista de Guarujá a cambio de garantizar a la empresa contratos con Petrobras durante su gobierno (2003-2010).
El abogado de Lula, Cristiano Zanin Martins pidió la nulidad del proceso y de la sentencia, ya que considera que no se pudo probar la acusación de que tres contratos de Petrobras sirvieron como moneda de cambio, "no hay pruebas para culpar a Lula", afirmó.
Según la legislación brasileña, una persona condenada en segunda instancia por un órgano colegiado pierde el derecho a asumir un cargo democráticamente elegido. Hoy, las encuestas para los comicios de octubre ubican a Lula como el candidato favorito, con un 35% de las preferencias.















