Tras la denuncia formulada por el Comité por la Libertad de Milagro Sala con el argumento de que no se da cumplimiento la medida cautelar resuelta por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), el juez de Instrucción Pablo Pullen Llermanos dijo que el descontento está vinculado a los estrictos controles de la Gendarmería.
"La de Milagro no es prisión domiciliaria; en El Carmen armaron un nuevo penal, que custodian 23 gendarmes por turno, policías provinciales, con alambrado de púa, once cámaras de vigilancia e increíbles restricciones a las visitas, incluso de familiares", fueron algunas de las cuestiones que advirtieron desde la defensa de Sala.
En cuanto al juez que lleva la causa, sostuvo que "hay un descontento porque ahora se controla más y gendarmería es más estricta".
Asimismo, el Juez aclaró que “el régimen de visita, 20 por día y sólo 4 a la vez, está determinado y no se modificará”
















