Marta Dillon es periodista, escritora y activista. Colaboró en distintas publicaciones argentinas y extranjeras como Rolling Stone, Etiqueta Negra y Luna Córnea, entre otras. Dirige, desde 2002, el suplemento feminista Las12, del diario Página12. En 2008 fundó el suplemento Soy, dedicado a la diversidad sexual y de género, que dirigió hasta 2012.
En conferencia de prensa Marta Dillon junto a Georgina Torino de Asociación HIJOS y Liliana Louys, Secretaria General de ADIUNJu, expresó, "el conversatorio de está abierto al público y vamos a tratar los temas relacionados a la agenda feminista y los temas relacionados al movimiento de mujeres que en los últimos dos años ha desbordado cualquier expectativa se ha convertido en un actor político fundamental del mapa político actual".
Respecto al taller para periodistas, dijo "Es a pedido de la agrupación HIJOS y tiene que ver mas con pensar un tratamiento adecuado para cubrir los juicios de Lesa Humanidad que empiezan y no desde el principio, pero cada vez más empiezan a tratar los delitos sexuales, los delitos contra la integridad sexual, delitos específicos de Lesa Humanidad, que no son subsumidos dentro de los tormentos y que afectan de manera diferenciales a la mujeres y a los varones también, de manera diferenciada. Son crímenes que están sostenidos en el sistema sexogérico que otorga y que sostiene el patriarcado. Entonces para entender de que se trata estos delitos y entender porque se tratan de delitos específicos y porque son considerados delitos de Lesa Humanidad cuando son cometidos en el marco de la dictadura militar y en el marco concentracionario hay que entender cuales son las relaciones de género, de que se trata ser varón y ser mujer en estas coordenadas de tiempo y espacio, y de que se trataba también durante la dictadura y cuales son los planes de los sistemas totalitarios para los cuerpos de varones y se mujeres".
Enfatizó, "entonces, un poco vamos a poner en común la temática y a pensar de que manera resguardar la subjetividad de las victimas. Para quienes fueron víctimas de delitos sexuales han sido victimizadas, han sido sobrevivientes de delitos sexuales no ha sido fácil hablar, por más que desde el principio cuando la CONADEP empieza a tomar testimonio, se empezaron a escuchar voces de mujeres, pero sobre todo hablando de violaciones sexuales. Estas voces fueron silenciadas, sobre todo para que alguien hable (de violación) se necesita escuchar del otro lado. Y creo que la posibilidad de que hoy se este hablando tiene que ver, también, con un marco social y de memoria, donde ésta movilización de mujeres de las que venimos hablando antes, son fundamentales para generar la escucha que se necesita para poder dar cuenta de estos modos de la tortura sexual y no ser revictimizada".
Respecto al tratamiento de los medios de comunicación que reciben las noticias de violencia de género y sobre todo sexual, asevera que "en principio, hay que da cuenta que el cómo dar estas noticias tiene que ver con pensar en lo que significa ser mujer, en lo que es la violencia sexual como característica de un sistema patriarcal y dejar de naturalizar la sexualidad de las mujeres como correcta o incorrecta o pensarla en términos religiosos, que es lo que afecta para que las mujeres se puedan desarrollar libremente. Por otro lado, la violencia que se ejerce sobre las mujeres más aún en ámbitos concentracionarios durante la dictadura militar se las disciplinaba, no solamente por su militancia política sino por hecho de ser mujeres. Entonces hay que tratarlo, mirarlo de manera integral. No hay un se hace así o asa. Por supuesto que hay herramientas pero sobre todo hay que pensar las cuestiones de género en general".
Respecto al tratamiento de los 4 feminicidios en San Pedro, indicó, "en principio tenemos que pensar que San Pedro es el lugar donde Romina Tejerina estuvo presa, donde se encarceló a Romina Tejerina, y al día de hoy se sigue viendo, sospechando sobre las voces de las mujeres que denuncian violencia sexual. Hay que pensar en primero, educación sexual integral, en desarticular los estereotipos de género, hay que dejar de pensar la sexualidad de las mujeres como materia opinable, dejar de pensar que los varones tienen una sexualidad compulsiva y que ha que calmarla de alguna manera. Todo esto es un sistema de dominación, entonces este sistema de dominación y estas creencias que están amparadas en gran parte por las creencias religiosas más conservadoras sostienen un caldo de cultivo para que la violencia machista pueda ejercerse. Entonces en el tratamiento de los medios lo que hay que evitar es el morbo, pensar que estos hechos son de uno en uno. (dejar de pensar) Que a una mujer se la mata porque hizo tal cosa o porque un hombre mato por tal otra. Esto es una trama social que es compleja pero muy visible, y que se la debe ataca desde muchos sentidos a la vez, no es una cuestión solamente de seguridad, o una cuestión penal. Hay que pensar en otra forma de educarnos, buscar otra forma de proceder con las voces de las víctimas para poder bajar los niveles de violencia".
Para finalizar, al ser consuldtada sobre las dimensiones y el aporte de las marchas de NI UNA MENOS, refirió, "Las marchas de ni una menos han ayudado muchísimo a que todo el mundo sepa de que se habla cuando se dice ni una menos, han ayudado a vissibilizar demandas como la de la educación sexual integral, han ayudado a que muchas mujeres se animen a denunciar. Lamentablemente el estado no acompaña y no protege a las víctimas que son victimizadas cuando van a hacer las denuncia y en ese momento que es el más frágil porque es cuando los violentos se ve expuestos, en general actúan con más violencia. Las marchas de ni una menos han fortalecido las voces de las mujeres pero a la vez no las protege de los violentos, entonces es ahí cuando insistimos en que el estado es responsable por nuestras vidas, es responsable de proteger las decisiones de las mujeres.

















