La escena tiene algo de déjà vu. Los gobernadores peronistas le ofrecen a Mauricio Macri un pacto de gobernabilidad que permita afrontar las reformas que la Argentina tiene pendientes y el presidente rechaza la oferta por consejo de su asesor Jaime Durán Barba.
En el inicio del gobierno de Macri se produjo una reunión clave que definió en buena medida el rumbo del Gobierno que por estrategia electoral decidió mantener la grieta, en lugar de integrar un gobierno de unidad nacional con el peronismo racional y Sergio Massa.
El encuentro se produjo en el piso que tiene en la Recoleta un empresario amigo de los cordobeses José Manuel de la Sota y Juan Schiaretti. Allí estaban los tres junto al presidente Macri, recién electo.
De la Sota le trazó los ejes de un posible acuerdo de unidad que al estilo del Pacto de la Moncloa, incluyera en una agenda común a sectores de la oposición. Macri rechazó la propuesta con una frase contundente: "Durán Barba me dijo que la gente no entendería la foto de ese acuerdo, que mejor no lo haga". De la Sota le respondió crudo: "Entonces te va a costar gobernar".
Ahora, los gobernadores acordaron en su encuentro de hace quince días volver a insistir con la propuesta luego de las elecciones de octubre.
Desde los márgenes empujan por este acuerdo no sólo los gobernadores peronistas y socios como el senador Miguel Angel Pichetto y el bloque de diputados de Diego Bossio, sino también importantes figuras del bloque oficialista. El ex senador Ernesto Sanz visibilizo ese deseo en un encuentro muy sugestivo que organizó en el Senado para que cuente la experiencia de la Moncloa, el ex diputado comunista Ramón Tatames, clave en aquel acuerdo que introdujo a España en un camino de modernización y permitió estabilizar una macro que tenía problemas similares a los que hoy enfrenta la Argentina.
Lo acompañó en ese encuentro el presidente provisional del Senado, Federico Pinedo, que junto a Gabriela Michetti y Emilio Monzó, propusieron al inicio y proponen hoy celebrar un acuerdo de gobernabilidad con el peronismo más dialoguista. Lo mismo piensa el vicejefe de Gobierno, Diego Santilli.















