La Justicia de Venezuela imputó hoy a la líder del ala dura de la oposición, María Corina Machado, por su presunta vinculación con un plan de magnicidio contra el presidente Nicolás Maduro.
Durante la audiencia, la fiscal imputó a Machado, de 47 años, por el delito de conspiración, sancionado con una pena de entre ocho y 16 años de prisión. Sin embargo, la opositora enfrentará el juicio en libertad.
"Nuestra única opción es luchar para concretar la democracia y la libertad", dijo Machado al salir de la sede de la Fiscalía con una bandera venezolana sobre sus hombros. "Estamos a las puertas de una transición", agregó, secundada por líderes opositores y decenas de partidarios que coreaban "valiente, valiente".
La acusación contra Machado es la más reciente de un torrente de denuncias hechas por los aliados del presidente Maduro, quienes alegan que las violentas protestas registradas entre febrero y abril del 2014 fueron una fachada para derrocarlo.
La oposición rechazó las acusaciones y asegura que las denuncias son una estrategia del gobierno para distraer a los venezolanos de la crisis económica que atraviesa el país.
Junto con el dirigente Leopoldo López, Machado comandó las protestas callejeras de principios de año buscando la renuncia de Maduro bajo el eslogan de "La Salida". En medio de las manifestaciones, las peores en más de una década en el país, se generaron enfrentamientos que dejaron más de 40 muertos.
Machado y López son las caras del ala más dura de la oposición mientras que el sector moderado es liderado por Henrique Capriles.
López está detenido desde el 18 de febrero en la prisión militar Ramo Verde, en las afueras de Caracas, adonde fue llevado tras entregarse cuando pendía una orden de captura en su contra. El dirigente, que irá a juicio oral, está acusado por la Fiscalía de ser "el autor intelectual de incendio intencional, instigación pública, daños y asociación para delinquir" por hechos violentos ocurridos el 12 de febrero.
SUPUESTAS PRUEBAS
En mayo, con las protestas ya extinguidas, el gobierno acusó a Machado y otros líderes opositores, como el ex representante de Venezuela ante el Consejo de Seguridad de la ONU Diego Arria y Pedro Burelli, de ser los autores intelectuales del supuesto plan magnicida.
Para probar su teoría, los altos mandos del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) mostraron una serie de correos electrónicos supuestamente enviados y recibidos por Machado que, un mes más tarde, la propia empresa dueña del dominio descartó como auténticos.
"Nuestro país se desmorona, es un caos total y quienes se aferran al poder y son responsables de esta situación han decidido reaccionar reprimiendo, persiguiendo" dijo Machado en un vídeo difundido antes de su audiencia. "Me acusan de un crimen monstruoso que, todos saben, es una gran patraña. Me cobran porque llamo a las cosas por su nombre", agregó.
Machado es ingeniera industrial y llegó en el 2010 a la Asamblea Nacional como la diputada más votada, pero ello no impidió que el Gobierno le retirara su banca este año acusándola de abandono del cargo.
Machado ha liderado varias asociaciones civiles, pero su participación más recordada fue en la organización civil Súmate, de la que fue presidenta y desde donde encabezó, en el 2004, la petición para un referéndum revocatorio contra el fallecido Hugo Chávez.
Calificada por The New York Times como la adversaria política más detestada por las filas oficialistas, es vista en casa como una figura muy polarizadora y asociada con la centro derecha venezolana que gobernó el país desde el retorno de la democracia en 1958 hasta la asunción de Chávez, en 1999.
Machado asegura que no tiene filiación política, pero es resistida por los chavistas luego de que en el 2002, tras un breve golpe de Estado contra Chávez firmó el "decreto Carmona" que intentó dar forma a un Gobierno de transición.















