Se fue abril y el país festejó quizás el Día del Trabajador más triste de la historia. En medio de una ola de despidos que se producen a nivel nacional y provincial, estatal y privado, mientras aun están por definirse tardíamente las paritarias y el reajuste del Salario Mínimo Vital y Móvil, "festejamos" el día del trabajador con un salario deteriorado que no conserva ni la mitad del poder adquisitivo que tuvo el año pasado.
Más que el Día del Trabajador pareciera que se festeja el día del esclavo, pues por igual esfuerzo -o mayor- que al del año pasado se recibe una retribución carcomida por la inflación.
A pesar de las penurias, las encuestas siguen indicando un alto nivel de aprobación de las gestiones de gobierno, tanto de Mauricio Macri como de Gerardo Morales. Se alarga la "luna de miel" a medida que avanzan las embestidas judiciales contra los personajes más conspicuos del régimen anterior.
Como decíamos hace dos semanas en nuestra tradicional columna semana, el Pueblo tiene hambre de Justicia y tanto el gobierno nacional como el provincial han hecho la lectura correcta. El desfile por tribunales de ex funcionarios y personajes ligados al kirchnerismo sacian de alguna manera el verdadero hambre que padece el pueblo, a causa de que aun no se ha hecho nada por salir del régimen inflacionario que carcome día a día el valor del salario.
Por si ello no fuera mucho, comenzamos el mes de mayo con dos malas noticias. A partir del primero nos volvieron a aumentar el combustible, y se espera que este mes los cigarrillos lleguen a altísimos valores. El tradicional "socio" del productor tabacalero, el consumidor terminará pagando casi $50 pesos por un paquete de cigarrillos. Ya no nos podremos suicidar lentamente con el método de nuestra elección, pues a partir de éste mes un paquete de cigarrillos costará más caro que un plato de comida.
El panorama es sombrío y nada alentador. Sobre todo para los estatales que ya cerraron -más bien les cerraron- paritarias en escasos 22% en nuestra provincia.
El pasado viernes los trabajadores, tanto a nivel nacional como a nivel provincial salieron a las calles y dejaron un importante mensaje al gobierno: se está agotando la paciencia del soberano que ya no puede cargar más sobre sus espaldas.
El contundente mensaje de los trabajadores tuvo resonancia nacional y provincial, a pesar de la ocurrencia de Gerardo Morales de decretar un asueto para desactivar la movilización que se hizo de todas formas.
Los índices de aprobación de los que por ahora gozan tanto Gerardo Morales como Mauricio Macri aun se mantienen altos pero, comparados con el inicio de gestión, allá por el 11 de diciembre de 2015, es innegable que vienen sufriendo mellas producto del normal desgaste y ante la falta de resultados palpables, constantes y sonantes en cuanto a la economía y el trabajo.
Estos guarismos les permiten ciertos márgenes de maniobra que para otros momentos serían impensables. Macri, hoy por hoy, puede darse el lujo de adelantar que vetará una ley que sus principales aliados quieren, y Gerardo Morales puede negociar con el fellnerismo residual ciertos acuerdos que sus principales aliados no querían, sin importarle mucho las consecuencias sobre una alianza que parece que dejó de serle útil.
Sin dudas que durante la semana que pasó, el circo judicial, tanto a nivel nacional como provincial, hizo de las suyas y se apropió prácticamente de todos los titulares de diarios y noticieros radiales y televisivos.
Mientras el Marijuan hace movimiento de tierras buscando bóvedas y dinero en el Sur, en Jujuy los embates de una Justicia que despertó ya comenzaron a alcanzar a los mandamases del fellnerismo, otrora poderosos e intocables. Y porsupuesto que cierta prensa sensacionalista y rentada sale a festejar lo que por mucho tiempo supo callar y encubrir.
En la trastienda de los analistas y fuentes cercanas tanto al ex oficialismo como al nuevo oficialismo no saben explicar qué fue lo que pasó con la orden de detención de Armando Berruezo.
Se habla de dos cumbres; en una se habría negociado el ingreso de los candidatos del fellnerismo residual a los cargos en puestos de control que le corresponden histórica y tradicionalmente a la oposición; en la otra se habrían aclarado los tantos sobre "hasta dónde llegará" el mani pulite en Jujuy.
Según fuentes cercanas tanto a Morales como a Fellner, hubo una negociación secreta en una casa de fin de semana, sita en el dique Cabra Corral, en la que se acordaron los nombramientos de Pierazzolli y Soler. En tanto otras fuentes indican que tras conocerse la orden de detención en contra de Armando Berruezo hubo una reunión de urgencia en un conocido cafe de Ciudad de Nieva donde hubo recriminaciones, por la violación de un pacto entre caballeros de no tocar a determinadas personas, y donde se aseguró al sector agraviado que se están buscando los medios para remediar una situación "que se escapó de las manos".
Claro que también está la versión de que ante los airados reclamos del fellnerismo por la orden de detención de Berruezo estuvo la lacónica respuesta de Morales, "son temas de la Justicia que exceden a lo político".
Conociendo el viejo código de que "entre bueyes no hay cornadas", me inclino, junto a algunos analistas, a dar crédito a la versión de que se está buscando una salida aceptable para ambos grupos en una situación "que se escapó de las manos".
Fuera de las negociaciones secretas, sobre las que solo podemos especular y dar cuenta de las versiones que circulan, en la semana que pasó se han producido importantes avances y nuevas detenciones que dejaron boquiabierto a más de uno.
Cuando todo comenzó en Enero con la detención de Milagro Sala, muy pocos daban crédito a lo que estaba sucediendo y nadie imaginaba que tras la lider tupaquera iban a quedar pegados conspicuos personajes que, antes del cambio de gobierno, era inimaginable que alguna vez visiten los tribunales a dar explicaciones.
Así las cosas, luego del arresto, discutible por las formas, de Milagro Sala comenzaron a caer ex funcionarios del IVUJ y otros personajes vinculados a las organizaciones sociales.
Sin embargo, nadie se esperaba que en un lapso menor al de una semana la megacausa llegara tan lejos como al propio hijo de la ex presidente. Y no solo eso, si bien ya había salpicado a ex funcionarios nacionales como Julio de Vido, el hecho de que se llegue hasta al propio hijo de la ex presidente pone a la Justicia prácticamente a golpear las puertas de Cristina Kirchner, tan peligrosamente como cuando Anibal golpeaba las puertas de Roma.
En ésta fatídica semana quedaron involucrados en otras causas en la que están vinculadas las organizaciones sociales el hampón "Beto" Cardozo, y el abogado de Milagro Sala, Alberto Bellido... el mismo que fuera mencionado en la causa por amenazas contra efectivos policiales, en otra causa que estudia la Justicia.
Son tiempos en que día a día se ven barbas afeitar, y más de uno debería ir poniendo las suyas en remojo porque todo indica que al gobierno esta caza de brujas le es muy util para comprar tiempo mientras llegan los fondos frescos para reactivar la provincia.
También son tiempos de acuerdo políticos. En esto también es útil la caza de brujas que inició la Justicia. El gobierno de Morales se encuentra ante la realidad de que por primera vez en 30 años, les toca gobernar. Para gobernar se necesitan herramientas políticas, además de los fondos.
Para obtener esas herramientas políticas debe comprometer algunas cuestiones de principios y hasta sacrificar peones o piezas importantes para un fin superior.
Supérada la fase agonal de la política, para la que se valió de alianzas y acuerdos con un sector del peronismo, ahora en la faz arquitectónica le toca evaluar la utilidad de viejas alianzas y forjar nuevas.
Claro que en estas decisiones difíciles quedan muertos y heridos que lamentar. Son los muertos y heridos que el día de mañana pueden resucitar y reorganizarse. Serán cosas a tener muy en cuenta para un gobernador que no llegó por las suyas a donde está.
















