En medio del escándalo político suscitado por la renuncia mediática del Secretario de Gobierno de Yala, Martín Chaher, hoy más conocido como "el pistolero" luego de que el funcionario fuera arrestado por realizar disparos al aire en San Pedrito, e imputado por los delitos de tenencia ilegal de arma de guerra, abuso de arma de fuego, y resistencia a la autoridad", el comisionado municipal de Yala, Ramiro Tizón, en una sesión extraordinaria del Concejo comunal decidió no aceptar la renuncia ni tratar la destitución del funcionario, y de paso se aumentó el sueldo.
De acuerdo a la vocal municipal de Yala, Paola Angelina, el comisionado municipal Ramiro Tizón no solo no aceptó la renuncia del funcionario que en estos momentos se encuentra imputado por un grave delito, sino que se negó a tratar un pedido de destitución presentado por la oposición.
No contento con dicha arbitrariedad, el jefe comunal, en sesión extraordinaria, trató sobre tablas un aumento salarial para los ediles y uno para si mismo. Ramiro Tizón otorgó a los vocales un aumento del 20%, mientras que a si mismo se otorgó un generoso 35%.
Si bien ambos aumentos están por encima del techo impuesto desde Nación, del 15%, el porentaje más cercano a la inflación real es el que el comisionado muniipal se otorgó a si mismo.
En la Resolución 116/18, se prevé que tanto ediles como presidente del consejo comunal percibirán sus haberes aun cuando no sesiones, que el vocal que reemplace al presidente solo podrá percibir el sueldo estipulado para el presidente en caso de reemplazarlo por más de 30 días, y que de ahora en adelante el sueldo del comisionado no podrá ser inferior al de un director provincial.
















