¿Es sólo un dibujo para ir a la “moda” o es algo más?
Hay distintas opiniones acerca de ellos: unos piensan que es arte dibujado en la piel, otros opinan que es una moda, algunos que es "anti-estético". En los últimos años, las personas han adoptado una práctica que ha resultado ser muy exitosa y a su vez, ha provocado multitud de opiniones.
Pero lo cierto es que los tatuajes no son actuales, tienen historia y opiniones diferentes dependiendo de la cultura con la que los juzgue, para bien y para mal.

En 1991, en un glaciar situado entre Austria e Italia, apareció el cuerpo congelado de un cazador neolítico de hacía más de 53.000 años que llevaba las rodillas y la espalda tatuadas. De hecho, también se encontró otro hombre congelado en Iberia de hace unos 2.500 años que llevaba un dibujo tatuado en el hombro.
Hace 3.000 años, los egipcios ya conocían y practicaban la técnica del tatuaje. Cuando encontraron la momia de la sacerdotisa egipcia Amonet, los investigadores descubrieron que su cuerpo estuvo tatuado con líneas y puntos. Asimismo, otras sacerdotisas del Antiguo Egipto también llevaban las mismas marcas en sus cuerpos por lo que, quizás, los tatuajes solo eran aptos para mujeres sacerdotisas. Se conoce que era un ritual con un proceso doloroso que la mayoría de las veces se realizaba como símbolo de valentía o para demostrar madurez. Actualmente, muchas tribus realizan rituales donde tatúan sus cuerpos como tradición.
El tatuaje de la Polinesia fue el más artístico en el mundo antiguo. Se caracterizó por sus diseños geométricos embellecidos y renovados durante toda la vida del individuo hasta que los tatuajes cubrían su cuerpo entero.


Máquina de tatuar
En España, se puede empezar a hablar de tatuaje y de tatuadores alrededor de los años sesenta y setenta. Esta actividad comenzó en las zonas portuarias, donde se tatuaban marineros pero también personas adineradas que disponían de embarcación. A finales de los años setenta y principios de los ochenta, el fenómeno se difundió todavía más, de manera especial entre las clases medias altas, con el nacimiento de una cultura alternativa que consideraba este arte como una forma de extravagancia.
En los años ochenta, bajo el impulso de la cultura punk, heavy, rock y de otras nuevas tendencias los jóvenes empezaron a interesarse por el tatuaje.
Realidad actual
Hoy en día, la práctica del tatuaje se ha extendido socialmente. Es decir, da igual la edad, sexo, cultura e incluso el “dinero”. Si una persona quiere un tatuaje, lo tiene a su disposición. Con esta práctica, también se consiguió un nuevo trabajo: “tatuador profesional” que como podéis observar, es una profesión antigua.

No es hacer un simple dibujo con una aguja y tinta y cobrar. No, es un trabajo laborioso y en el que te arriesgas a que el dibujo no quede bien, no satisfaga al cliente, que los instrumentos no sean higiénicos, las tintas que sean tóxicas… Por lo que, el tatuador/a debe tener todo en regla y con una completa higiene además de habilidad de estar al 100% en todo momento.

No obstante, muchas personas critican a quienes hacen este trabajo porque no lo consideran como tal.
La sociedad actual, cada vez los va “aceptando” más pero aun es muy criticado.
Mientras los tatuajes se incorpora en la sociedad ya sea como una moda o un arte que se expresa en el cuerpo, también va tomando especialidades y así avanzar mediante la actualidad.















