El pleno del Congreso unicameral de Perú destituyó ayer a su presidenta, la opositora Lady Camones, a raíz de un escándalo político divulgado por medios locales, se informó oficialmente.
:quality(75)/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elcomercio/5UAHXMAPJRG6XKPWWAFAL5CEDI.jpg)
El Congreso de Perú censuró el lunes por la noche a la jefa del cuerpo, Lady Camones, un día después de que el gobierno de Pedro Castillo pidiera públicamente su destitución tras la filtración de audios que la mostraban discutiendo cómo beneficiar a su propio partido. La censura fue aprobada por 61 votos a favor y 47 en contra. La mesa directiva del fragmentado Congreso dominado por la oposición deberá convocar a los partidos para presentar sus candidaturas y elegir a una nueva o nuevo jefe del parlamento.
El primer ministro, Aníbal Torres, pidió la noche del domingo la destitución de Camones luego de la difusión por un medio local de audios en la que presuntamente concertaba la aprobación de leyes que favorecían al líder de su partido, que está postulando a una gobernación en las elecciones de octubre.

También pidió a la fiscalía investigar a la congresista, que antes se había mostrado a favor de la vacancia del presidente Pedro Castillo, en momentos que legisladores opositores alistan una moción para un nuevo juicio político contra el mandatario, que sería el tercer intento para destituirlo en menos de un año. La expulsión de Camones se produce cuando el presidente Castillo enfrenta seis investigaciones de presunta corrupción.
Pedro Castillo y su primer ministro han criticado el desempeño de la fiscalía, a la que acusa de que con sus investigaciones le hacen juego a la oposición en el Congreso que busca destituirlo. La fiscalía anunció el lunes a través del Twitter la inclusión de Torres, en su condición de exministro de Justicia hace unos meses, en la investigación preliminar "por el delito de organización criminal" que enfrenta el presidente. El mandatario estuvo en la fiscalía dos horas y media declarando el lunes y a su regreso a la casa presidencial se acercó a decenas de simpatizantes fuera de Palacio de Gobierno, a quienes prometió darle una audiencia para atender sus necesidades.















