El fenómeno se vivió en la localidad de Braemar, en el condado escocés de Aberdeenshire. Según informó la Oficina Meteorológica británica no se vivía una helada de este tipo desde 1995, en tanto que emitieron alertas “amarillas” por nieve y hielo en amplias zonas.

Reino Unido fue sacudida por una fuerte ola de frío que en la última madrugada batió un record que no se alcanzaba desde hace 25 años, y fue el de alcanzar la temperatura extrema de 22,9 grados bajo cero.
Este fenómeno se registró en concreto en la localidad de Braemar, en el condado de Aberdeenshire, ubicado al centro de Escocia. Este país experimentó además temperaturas similares en varias zonas y localidades.
En ese sentido, la última vez que se llegó a temperaturas por debajo de los 20 grados bajo cero en Reino Unido fue el 23 de diciembre de 2010, lo que empujó a la Oficina Meteorológica británica (Met Office) a alertas “amarillas” por nieve y hielo en amplias zonas de la región, que se mantendrán vigentes hasta mañana al mediodía.
Las extremas temperaturas provocaron que el transporte se vea afectado, y en especial ocasionaron alteraciones en los servicios ferroviarios escoceses, según alertó la compañía de servicios ferroviarios del país británico ScotRail.
Frente a esta situación, la organización británica de beneficencia Centrepoint que ayuda a jóvenes sin hogar hizo un llamado a la solidaridad para que las personas en contacto con ellos si ven por la calle a personas que necesitan ayuda y que les ofrezcan una bebida caliente, comida, mantas o ropa, a quienes son los sectores que más sufren en la intemperie de las calles las heladas.
La experimentación de esta ola de frío llevó además a que algunos citas pautadas para que la población británica se de la vacuna contra el coronavirus sean reprogramadas, aunque desde el servicio sanitario público destacaron que pese a las duras condiciones meteorológicas, muchos centros de vacunación continúan abiertos.















