Tal como lo habían proyectado los sondeos de boca de urna, la opción del "No" -impulsada por el gobierno del primer ministro Alexis Tsipras- se impuso con el 61,31% de votos sobre el "Sí", que obtuvo el 38,69%, según los datos publicados por el Ministerio del Interior griego. De esta forma, Tsipras se mantendría al frente del Ejecutivo y ofrecería una nueva oferta a los acreedores para renegociar la deuda de Grecia.
La Unión Europea sugería a los ciudadanos votar por el "Sí", mientras que el Gobierno llamaba a elegir el "No" a las condiciones de los acreedores de Grecia (UE y FMI) para seguir financiando al país. De hecho, desde el bloque europeo alertaron que la opción del "No" pondría en riesgo la continuidad de Grecia dentro de la Eurozona.
Tras darse a conocer la holgada victoria del "No" en el referéndum sobre las condiciones de los acreedores de la deuda griega, el primer ministro Alexis Tsipras sostuvo que "hoy ganó la democracia" y aseguró que de ninguna manera se trata de una ruptura con Europa. "Mañana seguiremos buscando una mejor solución para esta crisis, pero tengo como aliado al país", agregó.
"De ahora en adelante somos uno y debemos hacer lo mejor posible para superar esta crisis y levantar a Grecia. Debemos unirnos para estabilizar económicamente al país. Quiero dar gracias a todos los europeos que nos dieron su colaboración y a quienes mostraron su solidaridad a mi pueblo", sostuvo Tsipras.
Cerca de 10 millones de electores estaban llamados a decir "Sí" o "No" a las condiciones planteadas hace una semana por los acreedores internacionales del país, la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional.
La consulta tuvo lugar tras una semana de corralito, para evitar el derrumbe de los bancos, y con el país en default con el FMI desde el martes pasado. El mismo día expiró el plan europeo de asistencia financiera a Atenas.
El referéndum, el primero en el país en 41 años, estaba siendo seguido con máxima atención por los demás miembros de la Eurozona. Distintos dirigentes europeos dijeron que en caso de victoria del "No", Atenas se expone a salir del euro y volver al dracma, su antigua moneda nacional.
Incertidumbre en los mercados
El impacto del resultado en las bolsas, las primas de riesgo y la recuperación económica divide a expertos, que hubieran preferido el "Sí" a la oferta del FMI y la UE para el rescate griego. El euro cae ante el dólar
El euro retrocedía este domingo ante el dólar debido al triunfo del "No" en el referéndum en Grecia en relación con la propuesta de los acreedores del país. Un euro valía 1,0963 dólar hacia las 18:30 GMT, una baja de 1,58% respecto a su cierre del viernes en la noche, en los intercambios electrónicos que preceden a la apertura de los mercados del Asia Pacífico.
Los analistas se preguntan si, con este resultado aumentará la desconfianza de los inversores hacia España y otros países de la periferia europea, y subirán las primas de riesgo. ¿Se hundirán las bolsas, con los inversores reduciendo en sus carteras la exposición a valores con peligro de "contagio"? ¿Se frenará el crecimiento económico y subirá el paro?
Pocos se atreven a hacer un diagnóstico rotundo, pero el consenso de los expertos apunta hacia ligeras subidas en las primas de riesgo y moderadas caídas en bolsa, así como un prolongado período de gran volatilidad, que mide la intensidad en el cambio de precio de un activo, y mucha incertidumbre.
El peso de la economía griega en Europa es muy pequeño -menos del 2%-, por lo que el daño sería sobre todo en términos de reputación, al quebrarse un proyecto que hasta ahora parecía blindado. Habrá que ver, apuntan en la gestora de Natixis, si los mercados creen que el caso de Grecia es "único o un síntoma de un fracaso mayor que afecta a toda la zona del euro".
Carlos Fernández, analista de XTB, cree que si finalmente se concreta una salida de Grecia del euro lo normal es que se produzca un aumento en la prima de riesgo, como consecuencia de la mayor incertidumbre a la que se enfrentan los inversores y el miedo a un posible efecto contagio a los países del sur de Europa. Pero no será una subida prolongada, gracias a que Europa cuenta con el respaldo del Banco Central Europeo (BCE).
En las bolsas, lo normal es que se produzcan caídas tras el "No", aunque serán moderadas ya que los inversores ya reaccionaron de manera negativa tras convocarse el referéndum, y aumentará la volatilidad hasta que se aclare qué pasará con la deuda y en qué condiciones se llevará a cabo el proceso.
La opción del "Sí" era la preferida por la mayoría de los expertos, porque habría sido la señal de que se reanudaban las negociaciones en los términos generales diseñados por el FMI, el BCE y la UE, tal y como indican en el banco de inversión japonés Nomura.
La mayor dificultad será evitar el "Grexit" con la victoria del "No", aunque el Bank of America Merrill Lynch reconoce que la situación no es tan mala como lo era en 2011 y 2012, en lo tocante a sus efectos sobre la economía del conjunto de la eurozona, que se frenará pero de forma moderada.
A nivel mundial, según la BOAF, si Wall Street estornuda el resto del mundo se resfría, pero "si Europa estornuda, el resto del mundo se limita a contestar: ¡salud!". Más cautos, y con la vista puesta ya en el tercer trimestre del año, los analistas de Saxo Bank creen que la estabilidad económica de los países de la periferia europea -Italia, España, Portugal, incluso Francia- "pende de un hilo" si se impone el "No", y dibujan un contexto de enorme incertidumbre "que deja a los mercados a merced de los titulares" de prensa.















