El reciente 1° Premio OLACDE a la Excelencia Energética para el Pueblo Solar Santa Ana vuelve a poner en foco un programa pionero, que el Gobierno de Jujuy impulsa junto a EJESA desde 2019 y que transformó la vida de las comunidades más alejadas de la provincia.

Santa Ana acaba de recibir el 1° Premio OLACDE a la Excelencia Energética 2026 en la categoría Descarbonización, entre proyectos de 27 países. Detrás de ese reconocimiento hay un programa con más de siete años de trayectoria, que nació en la Puna y se convirtió en una referencia internacional en transición energética: Pueblos Solares.
Un hito que nació en la Puna
El programa Pueblos Solares surgió en el marco del plan estratégico Jujuy Verde, impulsado por la Provincia a partir de 2015. Su objetivo es cambiar la matriz energética de las localidades aisladas, que por su lejanía de la red eléctrica dependían de generadores a gasoil, con el ruido, el humo y la logística de combustible que eso implicaba.
El punto de partida fue Olaroz Chico. En enero de 2019, la inauguración de su central fotovoltaica autónoma lo convirtió en un caso inédito a nivel interna cional. Especialistas del sector energético lo señalaron como el primer pueblo del mundo abastecido con energía solar y almacenamiento en baterías de litio en un sistema aislado de la red eléctrica.
En los Premios Latinoamérica Verde, el proyecto Olaroz Chico obtuvo un destacado puesto 35 a nivel continental entre 2330 proyectos, y el 2° puesto en el ranking de la categoría “Energía/ Energía Limpia”, por su impacto social y medioambiental.
Olaroz Chico demostró que el modelo era escalable. A partir de esa experiencia, EJESA y EJSEDSA llevaron la tecnología a La Ciénaga, El Angosto, San Francisco, Lipán de Moreno y Santa Ana, mientras que el Gobierno de la Provincia extendió el programa a otras localidades como Catua, El Toro y San Juan de Quillaques.
Innovación jujeña, de principio a fin
La solución fue creada por profesionales de EJESA, EJSEDSA y de la Secretaría de Energía de la Provincia, y aprovecha dos recursos estratégicos de la provincia: una de las mejores radiaciones solares del mundo y el litio.
Cada pueblo solar cuenta con un parque de paneles fotovoltaicos que abastece a la comunidad durante el día. Al mismo tiempo, un banco de baterías de litio almacena energía para la noche y los días nublados. Un sistema de control gestiona la carga y descarga de las baterías y permite monitorear la central a distancia. Además, un grupo electrógeno de respaldo garantiza el servicio ante cualquier situación excepcional.
El rol de EJESA
EJESA propuso el proyecto de innovación, lo incorporó a su plan de inversiones y lo ejecutó junto al Gobierno de la Provincia. Hoy la empresa está a cargo de la operación de las centrales a través de EJSEDSA, la Empresa Jujeña de Sistemas Energéticos Dispersos, que garantiza el servicio en los rincones de la provincia donde no llega la red eléctrica.
Energía que hace crecer a los pueblos
Para EJESA, Pueblos Solares es una de sus principales acciones con impacto ambiental, social y económico.
- Ambiental: reduce el uso de combustibles fósiles y las emisiones de gases de efecto invernadero, y elimina el ruido y el humo de los generadores. Según las mediciones que realiza EJESA, el programa ya evitó 1.585,3 toneladas de CO₂.
- Social: la energía continua y confiable hace que el pueblo crezca. Con un servicio esencial garantizado, más familias eligen quedarse o volver, se construyen nuevas viviendas y se amplían las existentes. Llegan nuevas escuelas y espacios comunitarios, y la vida del pueblo ya no depende de las horas de funcionamiento de un generador. Así el programa ayuda a reducir el desarraigo y mejora la calidad de vida de toda la comunidad.
- Económico: tener potencia disponible las 24 horas abre la puerta al desarrollo productivo. Los vecinos pueden iniciar emprendimientos y ampliar los que ya tienen, como panaderías, talleres, lavanderías, comedores y hospedajes, y se suman nuevos comercios y servicios. Los pueblos solares se convierten además en lugares de atracción tecnológica y turística. Y como el sistema puede ampliarse, la central acompaña el crecimiento del pueblo: a medida que aumenta la demanda, EJESA incrementa su capacidad para que la energía nunca sea un límite.
El programa se alinea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU. En lo ambiental aporta al ODS 7 (energía asequible y no contaminante), al 11 (ciudades y comunidades sostenibles) y al 13 (acción por el clima). En lo social y económico aporta a los ODS 1, 3, 4, 8, 9, 10 y 17.
“Este programa es un orgullo para nuestra compañía y nos permite llevar un servicio esencial a todos los rincones de la provincia. Vamos a seguir buscando oportunidades como esta, en las que el trabajo junto al Estado mejora la calidad de vida de los jujeños”, manifestó el gerente general de EJESA, Ernesto Vaccaro,
De Olaroz Chico a Santa Ana, los Pueblos Solares de Jujuy demuestran que la transición energética también llega a los lugares más alejados y que, con energía, los pueblos crecen.














